El guatemalteco que se “autodeportó” por temor a "La Migra”

La comunidad migrante en Estados Unidos ha sido fuertemente golpeada por la administración del presidente Donald Trump. El republicano ha impulsado medidas para fortalecer la seguridad fronteriza y, además, expulsar a los inmigrantes indocumentados. 

El miedo se ha apoderado de muchos de ellos. Las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE por su siglas en ingles), popularmente conocido como “La Migra”, han causado un estado de paranoia entre las comunidades. Incluso han llevado al extremo a varios indocumentados de intentar regresar a casa antes de ser expulsados

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Ignacio García-Pablo, de 21 años de edad, llegó solo a Estados Unidos. Emprendió un viaje de más de 4 mil 800 kilómetros desde Guatemala con dirección al estado costero de Oregon cuando solamente tenía 16. 

Él tomó la ruta habitual de los emigrantes. Atravesó México subido en el tren de carga conocido como “La Bestia” y luego un coyote lo guio por el desierto hasta los Estados Unidos. Le tomó un mes finalmente llegar a Newport, Oregon.

Unos niños viajan subidos en "La Bestia". (Foto: Archivo/Soy502)
Unos niños viajan subidos en "La Bestia". (Foto: Archivo/Soy502)

Al igual que miles de guatemaltecos, el joven García-Pablo dejó su tierra en busca de oportunidades. “En Guatemala es muy difícil construir una casa”, le cuenta Ignacio a la radio local Oregon Public Broadcasting. 

El muchacho consiguió trabajo en una empresa llamada Great Produce Evergreenm, donde sus dos hermanos habían trabajado antes. Se ganaba la vida recogiendo arándanos y salal, un arbusto ornamental, producidos en viveros distribuidos por todo el estado. Le pagaban aproximadamente 100 dólares por día. 

Arándanos producidos bajo un invernadero. (Foto: opb.org)
Arándanos producidos bajo un invernadero. (Foto: opb.org)

Sus manos ásperas y llenas de cicatrices son el resultado cinco años de trabajo duro. Sin embargo, su esfuerzo fue recompensado luego de que logró enviar suficiente dinero a sus padres para construir una casa.

A García-Pablo no le preocupaba estar indocumentado y menos ser deportado. Pensaba que podía quedarse unos años más en Estados Unidos antes de regresar a visitar a su familiares en Guatemala

Todo cambió con las elecciones de 2016. 

Yo no quería ser deportado, no quería ser detenido, no quería estar en prisión. Por eso compré mi boleto de avión de regreso a casa
Ignacio García-Pablo
, migrante guatemalteco.

“Pensaba quedarme siete u ocho años. Cuando yo vine, Obama era el presidente y todo estaba más tranquilo. Ahora que Donald Trump es presidente todo es diferente, él siempre dijo que iba a deportar a todos los indocumentados”, explica Ignacio. Las amenazas del mandatario republicano fueron suficientes para que el guatemalteco decidiera adelantar sus planes de regresar a casa.

Su hermano menor ya había regresado en enero de 2017, unos días después de que Trump tomará posesión. García-Pablo compró su boleto de avión para irse de los Estados Unidos a principios de abril. Y justo una semana antes de que saliera su vuelo, los agentes del ICE tocaron a su puerta.

Me preguntaron si tenía papeles para permanecer en Estados Unidos, yo les contestÉ: "Para ser sincero, no, no los tengo". Entonces me llevaron
Ignacio García-Pablo
, migrante guatemalteco.

Los policías buscaban a un hombre que ya no vivía en esa casa, pero que sí había compartido con los hermanos y primos de García-Pablo. Al guatemalteco no le quedó de otra más que identificarse, mostrarles su pasaporte y una carta del consulado a los agentes.

El joven no pudo hacer nada y se cumplió su más grande temor: su primo, su hermano mayor y él fueron arrestados. Los llevaron a un centro de detención en Tacoma, Washington. Les insistió a sus captores que lo dejaran libre, les dijo que él ya tenía planeado regresar a su casa y les mostró su boleto de avión como prueba. 

Les pregunté: ‘¿Por qué me están llevando si no tengo ningún récord (criminal)?’. Ellos me contestaron: ‘Estábamos buscando a alguien que cometió un crimen, pero ya no vive aquí. Tienes mala suerte’
Ignacio García-Pablo
, migrante guatemalteco.

El consulado de Guatemala en Portland se involucró. FInalmente convencieron al ICE que dejará libre al joven bajo la custodia de la embajada hasta que tomara su vuelo. 

Ignacio García-Pablo dejó los Estados Unidos el dos de abril. “Yo pagué mi boleto de avión para irme voluntariamente, pero estoy pensando en regresar en cuatro años luego de que Donald Trump deje la presidencia”, comentó antes de subir al avión.

*Lee la nota original en Ingles de OPB.org

24 de abril de 2017, 13:04

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