Hacer lo correcto en tiempos convulsos

Los empresarios Stefano Olivero, Felipe Bosch, Salvador Paiz, Guillermo Castillo, Herberth González y Fraterno Vil pidieron disculpas al pueblo de Guatemala por el financiamiento otorgado al partido oficial, FCN Nación. (Foto: Alejandro Balán/Soy502)

Los empresarios Stefano Olivero, Felipe Bosch, Salvador Paiz, Guillermo Castillo, Herberth González y Fraterno Vil pidieron disculpas al pueblo de Guatemala por el financiamiento otorgado al partido oficial, FCN Nación. (Foto: Alejandro Balán/Soy502)

En estos días vemos dos actitudes claramente diferenciadas ante un mismo hecho.

Después de haber presentado (CICIG y MP) un clarísimo caso de financiamiento ilícito, los que aportaron recursos para la campaña de Jimmy (hoy Presidente Morales) han salido a reconocer el delito y pedir perdón.

Los que los recibieron, en cambio, hablan de conspiraciones políticas, de golpes de Estado técnicos y de la llegada del Armagedón comunista. Se envuelven en la bandera del falso nacionalismo, entre gestos erráticos y emocionales y actitudes desquiciadas y paranoicas.

Huelga decir que unos están haciendo lo correcto y otros sacrificando el bienestar del país a medio plazo para conservar su hueso a corto.

No hay que aplaudir lo que es correcto, dadas las circunstancias. El enfado de la población es mayúsculo y las sutilezas son mal entendidas en estos tiempos. No son héroes, ni valientes. Cometieron un ilícito y enfrentarán la justicia, como ellos mismos han recalcado en su comunicado.

Es un mínimo que se espera, por mucho que la actitud del Presidente lo engrandezca por comparación.

Los hechos del caso son claros: ante el desarrollo de las elecciones de 2015 un grupo  de algunos de los empresarios de las compañías más grandes del país decidió canalizar un millón de dólares para pagar directamente a los fiscales de mesa del FCN ante el miedo de que la debilidad del partido hiciera el sistema vulnerable a un fraude electoral.

El Ministerio Público no ha sido capaz de vincular este financiamiento con ningún trato de favor una vez en el poder. Hay nombres en particular que analizar y que pudieron conseguir ciertas prebendas personales en el proceso pero resulta creíble que se hiciera por una razón perfectamente legítima: el miedo a Manuel Baldizón en primera vuelta y a Sandra Torres en segunda.

Lo que no es legítimo y es directamente delictivo es hacerlo de forma que se oculte la transferencia de fondos. He ahí el pecado y he aquí el comienzo de un largo y sacrificado camino hacia legitimarse frente la opinión pública, que no perdonará fácil y exigirá acciones.

Hacer lo correcto no requiere de aplausos, ni de homenajes. Hay que dimensionar la oportunidad que se abre, eso sí, la esperanza de que es el primer paso para construir juntos un futuro donde las instituciones se comporten de manera más sana y la política sea un debate de ideas y no un juego de transas.

Yo estoy convencido de que los empresarios que hablaron el jueves forman parte importante de ese cambio pero nada bueno, en un contexto como este, viene sin dolor.

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24 de abril de 2018, 11:04

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502
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