Herencia, fervor, espiritualidad y sacrificio: así son los cucuruchos

La Cuaresma y Semana Santa en Guatemala son las épocas más esperadas por la población católica guatemalteca. Participar en las procesiones es sacrificio o penitencia que se hereda desde hace muchos años. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

La Cuaresma y Semana Santa en Guatemala son las épocas más esperadas por la población católica guatemalteca. Participar en las procesiones es sacrificio o penitencia que se hereda desde hace muchos años. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Las calles de La Antigua Guatemala se pintan de morado cada fin de semana de la Cuaresma y Semana Santa, con el paso de distintas procesiones que reúnen a miles de católicos por sus calles empedradas. 

Muchas personas participan en cada cortejo como parte de una tradición familiar; otros se aventuran a descubrir el sentimiento de llevar en hombros a una de las imágenes de Jesús Nazareno

César de la Cruz, un fiel católico que reside en la capital, decidió hace una década inscribirse para cargar en la procesión de Jesús de la Caída de San Bartolomé Becerra motivado por su hijo. Desde entonces, se prepara cada quinto domingo de Cuaresma para hacer su viaje de la capital hacia La Antigua y partícipar de este concurrido cortejo procesional. 

Don César de la Cruz dedicó este año su participación en la procesión de San Bartolomé a una de sus hermanas que recientemente falleció. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)
Don César de la Cruz dedicó este año su participación en la procesión de San Bartolomé a una de sus hermanas que recientemente falleció. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

“Yo cargaba en la capital, pero mi hijo me propuso venir a cargar a San Bartolomé y Jocotenango hace como diez años. Fue de ahí que nació la peregrinación hacia Antigua Guatemala para llevar en hombros a estas imágenes. También hemos venido a cargar la procesión de San Felipe”, expresa don César. 

Tradición familiar

Josué Rolando González salió a las cuatro de la mañana de Mixco junto a su familia hacia Antigua para participar en la procesión de Jesús de la Caída. Cargar en esta procesión es una tradición que su madre les inculcó, ya que de pequeños los llevaba a participar en distintos cortejos.

“Nuestra mamá nos llevaba cuando teníamos seis años a diferentes procesiones. La tradición de ir a La Antigua empezó hace unos siete años. Ahora venimos en familia. Es una bonita tradición familiar. Nos despertamos a las tres y media de la mañana para venir a Antigua”, expresa Josué Rolando

Josué Rolando (segundo de izquierda a derecha) participa en los cortejos procesionales desde los siete años. Una tradición heredada de su mamá. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)
Josué Rolando (segundo de izquierda a derecha) participa en los cortejos procesionales desde los siete años. Una tradición heredada de su mamá. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Uno de los recuerdos más hermosos que guarda el muchacho es cuando la procesión de San Bartolomé pasó frente a la Catedral. En ese momento sintió una brisa que lo envolvió de un sentimiento inexplicable y empezó a llorar de la emoción. “Es algo inexplicable”, relata. 

Primerizo

Julio Morales es un joven que recién empieza a participar en los cortejos procesionales, pero está lleno de fe para llevar en hombros la imagen de San Bartolomé. Esta fue la primera vez que se inscribió en este recorrido, pero desde 2010 lo ha hecho el Viernes Santo en la procesión de San Felipe. 

“Ese momento es el momento más hermoso que he vivido desde que empecé a cargar. Le tengo mucha devoción al Señor de San Felipe, le debo mucho a esa imagen de lo que soy. Es muy difícil sobre el sentimiento al llevar en hombros una imagen”, resalta. 

Julio es originario de Antigua, pero vive en El Tejar. En 2010 se inscribió por primera vez en un cortejo procesional y este año decidió hacerlo en San Bartolomé Becerra. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)
Julio es originario de Antigua, pero vive en El Tejar. En 2010 se inscribió por primera vez en un cortejo procesional y este año decidió hacerlo en San Bartolomé Becerra. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Tanto don César, como Josué Rolando y Julio coinciden en que el momento más gozoso en su corazón es haber compartido con Jesús un momento de reconciliación y fe mientras recorren las calles anunciando la muerte, pasión y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

 

22 de marzo de 2016, 10:03

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