"Me quieren matar en Guatemala, por eso decidí escapar"

La violencia, la falta de oportunidades y las extorsiones son las principales razones por las cuales muchos guatemaltecos deciden migrar a Estados Unidos en búsqueda del sueño americano.

Esta es la historia de Francisco Pascual, un padre que junto con su hija Angelina, de 12 años, residen temporalmente en la Casa del Migrante de Tijuana, mientras retoman su trayecto hacia el norte. Él tomó la decisión de dejarlo todo después que bajo su puerta llegara un papel que decía: “debe entregarnos 60 mil quetzales. Si no lo hace, vamos a secuestrarlo y matarlo”.

La Casa del Migrante de Tijuana acepta a personas de paso. (Foto: sandiegouniontribune.com)
La Casa del Migrante de Tijuana acepta a personas de paso. (Foto: sandiegouniontribune.com)

Francisco relata que no podía dejar a su hija porque las maras la conocen. “La niña me ayudaba en el puesto de frutas en la calle que yo tenía para ganarme la vida”, dice Pascual.

Uno sale de su país por la pobreza y por miedo, uno no quiere la muerte. Muchos guatemaltecos ya han muerto, yo quiero vivir
Francisco Pascual
, migrante guatemalteco.

Los integrantes de las maras desde hace meses lo obligaban a entregarles 150 quetzales semanales. “Llegó un momento que ya no me quedaba ganancia, el negocio se terminó con todas sus exigencias”, explica Pascual.

Pero Angelina no es la única hija de Francisco, él dejó a su esposa y a otros tres hijos en Guatemala.

Me preocupa pero no tuve opción. La niña y yo éramos los que corríamos más peligro. Cerré mi vivienda. Mi familia se fue a la casa de mi suegro
Francisco Pascual
, migrante guatemalteco.

El obstáculo al que se han enfrentado es que Angelina no habla español sino que kanjobal, ya que son provenientes de San Mateo Ixtatán, Huehuetenango.

Las familias de Guatemala, El Salvador y Honduras que escapan de la violencia se han unido a los miles que buscan el asilo político en la Unión Americana.

*Con información de La Opinión.

24 de junio de 2016, 13:06

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