Él es Santa Claus, el hombre que le lleva ilusión a los niños enfermos

“Venimos con el entusiasmo de traer alegría a todos los niños”, dice Ricardo Contreras disfrazado de Santa Claus, quien llegó en un helicóptero al Hospital General San Juan de Dios en la zona 1. 

Los niños no dejan de corear: “Santa, Santa, Santa, queremos a Santa” y con gran ilusión extienden su pequeñas manos y brazos para darle la mano a ese personaje que para ellos es tan real. 

Santa Claus lleva 33 años consecutivos visitando a los niños internados y de la consulta externa en el centro asistencial, no obstante, Contreras lleva solo siete personificándolo. 

“Que los padres tengan mucho cuidado con sus niños. Nunca hemos estado de acuerdo con que los niños quemen cohetes, esos fueron hechos para los adultos”, dice Contreras.

El hombre detrás del disfraz es un bombero con años de experiencia. Le resulta imposible separarse de su profesión y en especial sabiendo que las emergencias de niños quemados se intensifican en estas fechas. 

Santa Claus empieza su recorrido por la pediatría del hospital San Juan de Dios. Su agenda es especialmente apretada, debe visitar la consulta externa, el intensivo, la unidad de quemados y la cirugía. En estos dos últimos por su condición, los niños no pueden salir, por lo que deben esperar con paciencia su turno. 

Mónica espera con mucha ilusión a Santa Claus. (Foto: Wilder López/Soy502)
Mónica espera con mucha ilusión a Santa Claus. (Foto: Wilder López/Soy502)

Mónica no puede aguantar las ganas de ver al personaje con el traje rojo y le pide a su enfermera, Dina, que le mueva su camilla a la puerta que da al pequeño patio. Ahí acostada la niña de nueve años, ve a los demás pequeños jugar en los columpios y ver el show de un payaso mientras esperan en la Cirugía Pediátrica

La paciente lleva cinco semanas hospitalizada, su condición es delicada pues se le alojó una bacteria debajo de su piel, perdiendo con ello la fuerza de sus extremidades.

Fue necesario drenar el liquido de las piernas de Mónica. (Foto: Gladys Carazo)
Fue necesario drenar el liquido de las piernas de Mónica. (Foto: Gladys Carazo)

“Estuvo a punto de perder las piernas” dice su madre Gladys Carazo. “Ella dice que la picó algo, pero más parece que fue mientras nadaba en la piscina”, explica. Lo único cierto es que de un día para otro, ya no podía reconocer sus piernas.

No muy lejos se encuentra Yesenia, una niña que juega con un oso y un globo. Sus padres lo único que saben es que empezó con fiebre y cuando la llevaron con un doctor privado no la diagnosticaron correctamente. 

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La bebé terminó en el hospital de Salamá, Baja Verapaz, con una compleja neumonía. Unos días después fue trasladada al San Juan de Dios. Está aún conectada a un aparato que filtra el líquido en sus pulmones y en un brazo tiene un canal intravenoso por donde recibe medicamento

Ninguna de las dos familias saben cuánto tiempo tendrán que seguir en el hospital. En un ambiente tan desconocido, para estos niños ver a Santa Claus es un respiro de normalidad y felicidad. Es un recordatorio para todos de que aún siguen siendo niños.

14 de diciembre de 2016, 18:12

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