Trágico final para niño que sufría acoso escolar

Los hechos sucedieron el pasado 14 de octubre del 2015. (Foto: El Mundo)

Los hechos sucedieron el pasado 14 de octubre del 2015. (Foto: El Mundo)

El diario español “El Mundo” contó una historia que dejó a más de uno con una lágrima en los ojos, y que se repite en varios lugares, aunque a veces es difícil detectar y sobre todo aceptar.

Su nombre es Diego, un niño de 11 años que decidió quitarse la vida tirándose de la ventana desde el quinto piso del apartamento donde vivía junto a su familia. "Yo estaba levantada pero no me enteré que salió de la habitación. Yo... Miré y vi las zapatillas en el suelo, con lo cual no pensé que él se había levantado, porque yo le tenía que dar unos temas de repaso de Naturales y Sociales. Entonces, cuando me di cuenta, me metí en la habitación, no lo vi y lo busqué como loca por toda la casa y vi, en el fondo de la cocina, la ventana abierta, me acerqué y... Con la oscuridad vi su sombra, en el suelo” afirma Carmen González, madre del pequeño.

"Solo le pedimos a la magistrada que se ponga en nuestro lugar y que, al menos, investigue hasta el final", dice Carmen. madre de Diego. (Foto: El Mundo)
"Solo le pedimos a la magistrada que se ponga en nuestro lugar y que, al menos, investigue hasta el final", dice Carmen. madre de Diego. (Foto: El Mundo)

¿Por qué un niño tan pequeño querría acabar con su vida? En la ventana había un mensaje metido en “Lucho”, un muñeco amarillo de los Lunnis, su juguete cuando era bebé. “Papá, mamá... espero que algún día podáis odiarme un poquito menos. Yo no aguanto ir al colegio y no hay otra manera para no ir”, empezaba la carta que dejó escrita a sus padres.

Diego, de 11 años, dejó en la ventana: "Mirad en Lucho", su muñeco favorito.
Diego, de 11 años, dejó en la ventana: "Mirad en Lucho", su muñeco favorito.

Los hechos sucedieron el pasado 14 de octubre y, pese a la reacción en las redes sobre el caso del niño y al testimonio de varios padres que refieren problemas de acoso en el colegio, la Policía descartó que se tratara de un caso de “bullying”. No se ha encontrado algún tipo de abuso sexual u otro tema.

¿Cómo detectar el acoso escolar?

El acoso escolar no distingue entre sus víctimas. Cualquiera puede ser el elegido, por ser diferente del resto o precisamente por no serlo. 

COMPORTAMIENTO

Los cambios no se dan de un día para otro, sino que es un proceso lento. Normalmente, el menor no quiere ir al colegio, se muestra nervioso cuando debe hacerlo, falta a clase o regresa en cuanto puede a casa. El fin de semana está bien y el domingo por la noche empieza a encontrarse mal. Deja de hablar o salir con sus amigos de siempre. Abandona sus aficiones. Deja de hablar en casa o responde con evasivas. Baja el rendimiento escolar. Está triste, muestra cambios de humor, contesta mal, sufre arranques de cólera. 

SIGNOS FÍSICOS

El ciberacoso

El acoso no termina al llegar a casa, sino que continúa. Y permite que se multiplique el número de espectadores y de hostigadores. Por eso es importante que los padres tengan acceso al móvil, al correo y a los perfiles sociales de sus hijos. 

SÍNTOMAS PSICOSOMÁTICOS

En niños más pequeños

En el caso de los niños de 5, 6 y 7 años, puede ser un indicativo el hecho de que omitan toda información del colegio, que no cuenten nada de lo que hacen allí. "Por ejemplo, son incapaces de pronunciar el nombre de los acosadores ("ese niño que tu sabes, mamá") porque están en una fase muy simbólica y la pronunciación del nombre evoca al personaje, es como si lo trajera", explica el psicólogo Iñaki Piñuel.

Los padres siempre deben creer en el relato de su hijo y apoyarlo. No deben quitar importancia al asunto, ni culpar a la víctima. 

El acoso escolar no hace a un niño más resistente, todo lo contrario: quedan destruidas sus capacidades de hacer frente a situaciones. 

21 de enero de 2016, 17:01

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