Información que da vergüenza

Según el Banco Mundial, la mitad de los guatemaltecos vive con menos de 4 dólares diarios. (Foto Archivo/Soy502)

Según el Banco Mundial, la mitad de los guatemaltecos vive con menos de 4 dólares diarios. (Foto Archivo/Soy502)

Los datos de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2014 (ENCOVI 2014) recién publicados son para sentir pesar y alarma nacional. No son datos que se puedan tomar a la ligera. De hecho, nada relacionado a la ENCOVI 2014 debería tomarse a la ligera.

Los datos dan muestra que los niveles de pobreza han aumentado en el país, pero más escandaloso aún, nos permite afirmar:

a)     Que todos aquellos esfuerzos que como nación hemos venido haciendo desde el año 2000 han sido infructuosos para las grandes mayorías.

b)     Que 8 de cada 10 personas que se autodenominan indígenas viven en condición de pobreza.

c)     Que la pobreza en Guatemala sigue reflejando los siglos de discriminación racial e institucional.

d)     Que las políticas públicas de desarrollo social de los últimos 8 años, tanto las “solidarias” como las “seguras”, no son más que paliativos.

e)     Que el crecimiento económico ha beneficiado sólo a reducidos sectores de la sociedad, ergo: genera desigualdad.

f)      Que la falta de liderazgos políticos en este país está costando vidas, está costando oportunidades y sigue perpetuando miseria.

g)     Que Guatemala ha perdido década y media (15 años) en un rumbo equivocado.

Después de esas afirmaciones podríamos hacer muchas otras de criterio, desconfianza e indignación. La pobreza no es un producto del azar, es una creación del hombre y tiene graves consecuencias al pacto social y por ende a la democracia.

Fue tan duro como recibir la información, escuchar algunos argumentos que restaban el impacto de la Encuesta aludiendo a que nos poníamos la vara más alto que otros países de América Latina. Una barbaridad esa mentalidad. Aun cuando podamos cuestionar cualquier información oficial, la actitud de negación es la peor ante un estudio que termina siendo una muestra más de una realidad alarmante: estamos fallando como sociedad.

A las ENCOVI, no lo han dicho los detractores, sí les falta algo: un Censo. Para cuestionar la información necesitamos mejor información y esa sólo nos la daría el postergado Censo. Después de la ENCOVI 2014 y con los retos estructurales de este país la mayor negligencia del próximo gobierno sería no dejar ni siquiera un Censo al entregar su mandato en 2020.

Otto Pérez y Baldetti habían jugado con la ENCOVI 2014 una carta que les resultó inservible: postergar su publicación hasta después de las elecciones. Pero la información refleja que la organización política precaria que ha venido llevando partidos de cartón al poder, y mercaderes inmorales a la administración de lo público, nos seguirá chupando la sangre. Lo hizo los últimos 4 años, lo hizo antes de ello y si no nos movemos, lo seguirá haciendo.

La ENCOVI 2014, recién publicada, confirma que Guatemala como país necesita que el despertar ciudadano, actor y testigo de la caída de un gobierno corrupto en 2015, pueda continuar su evolución a una organización social que aspire a construir un país justo y sin pobreza. 

22 de diciembre de 2015, 09:12

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