Inhalo. Exhalo. Repito.

La sociedad guatemalteca está atenta a las acciones de Jimmy Morales. (Foto: Wilder López/Soy502).

La sociedad guatemalteca está atenta a las acciones de Jimmy Morales. (Foto: Wilder López/Soy502).

Con la toma de posesión de las nuevas autoridades arrancamos oficialmente con el año 2016. Eso sí, de forma un tanto accidentada. El Congreso saliente hizo de las suyas al provocar un bochorno planetario con las discusiones de último minuto sobre la integración de la nueva Junta Directiva, y fue de pena ajena observar la salida del hemiciclo de dignatarios y diplomáticos. Me pregunto si los diputados habrán comprendido la dimensión de lo ocurrido. O si, en algún momento,  pensaron en nosotros los electores que los colocamos en esos puestos. No lo creo. No lo hicieron durante cuatro años. El jueves 14, como nos ocurrió en tantas otras ocasiones, sólo nos quedó respirar hondo.

Ahora bien, justo en el momento en que se ratificaban credenciales y se llevaba a cabo la juramentación de 157 diputados (uno de ellos, Edgar Zamora, no pudo asumir su curul por una demanda interpuesta en su contra) el Ministerio Público dijo “presente” y acudía a tribunales para solicitar el arraigo de diez políticos que minutos antes habían dejado de ser congresistas. Hoy están sujetos a investigación por delitos que van de asociación ilícita a tráfico de influencias, pasando por abuso de autoridad. Y por ello, muchos exhalamos un suspiro de alivio. 

Casi tres horas después de lo previsto escuchamos a Jimmy Morales pronunciar su primer discurso como presidente de Guatemala. Agradeció, como lo hizo siempre, al pueblo que votó por él. Llamó a la unidad. Apeló a las estrofas del himno nacional de Guatemala. Y básicamente, nos pidió a todos los ciudadanos ayudarlo a sacar adelante a este país que tiene tantas necesidades. Lo que olvidó fue decirnos cómo. Esta presentación oficial del mandatario ha desatado opiniones a favor y en contra. A algunos (me incluyo) nos faltó escuchar sobre políticas públicas concretas. O otros, les bastó y sobró con que reiterara su promesa de campaña de no ser “ni corrupto ni ladrón” y de ahí, para adelante. Inhalo aire con fuerza. Apenas estamos empezando. 

Pero las dudas, si las había, se han disipado. Ya sabemos quienes conforman su gabinete. Están ahí rostros confiables como el del canciller Carlos Raúl Morales. Tecnócratas de primera línea como los titulares de Finanzas, Julio Héctor Estrada, y de Economía, Rubén Morales. También personas que se estrenan en la política y en la administración pública. Son gente, que en su conjunto, el mandatario garantiza que es honesta e intachable. Habrá que ver cuándo este equipo empieza a dar resultados. No espero mayor cosa en los próximos 100 días

Al Congreso, en cambio, le exijo acciones inmediatas. Su presidente Mario Taracena prometió impulsar, más temprano que tarde, las urgentes reformas a la Ley Orgánica del Legislativo. Esa es una de tantas acciones rezagadas que no pueden esperar. La agenda está clara. Las prioridades, también. Si los diputados no empiezan a cumplir con la exigencias ciudadanas será necesario llenarse los pulmones de oxígeno y demandar frente a la novena avenida que hagan su trabajo. Es ahí donde debemos empezar a hacer los primeros cambios que requiere Guatemala. 

 

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502

15 de enero de 2016, 19:01

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