Inmigrante en EE.UU.: “Si me deportan me van a matar”

Un grupo mujeres arriba al Aeropuerto La Aurora tras ser deportadas de los Estados Unidos en 2014. (Foto: Archivo/Soy502)

Un grupo mujeres arriba al Aeropuerto La Aurora tras ser deportadas de los Estados Unidos en 2014. (Foto: Archivo/Soy502)

Cuando llegó a la frontera de Estados Unidos con su hija de 12 años, a mediados de marzo, "E.G.S", una inmigrante salvadoreña, pensó que había cerrado por fin la puerta del infierno del que huyó en El Salvador. Se sintió a salvo de la mara que había asesinado a su cuñado poco después de haber sido deportado de EE.UU., quienes la violaron y extorsionaron repetidamente.

"E.G.S" quien por miedo no se atreve a dar ni su nombre, pensó que había puesto a resguardo a su hija, a quien los mareros amenazaban con hacerle lo mismo que a ella, a quien habían empezado a acosar a la salida de la escuela. La orden de deportación inminente que pende ahora sobre ambas es mucho más que el fin de su intento de buscar una vida mejor. Es, afirma, una sentencia de muerte.

A mi regreso imagino que (los pandilleros) cumplirán con su amenaza. Una vecina denunció que le habían robado y en tres días la mandaron a matar. Ese es mi temor
E.G.S
, inmigrante salvadoreña.

La mujer, habla por teléfono desde el centro de detención de Karnes, Texas, donde aguarda junto a su hija su destino. Según Manoj Govindaiah, abogado de una organización que ofrece asesoría legal a inmigrantes en Texas “lo que ella ha sufrido es común. Lo escuchamos de muchas mujeres y niños que han recibido amenazas de agresiones sexuales o incluso con la muerte”.

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El Gobierno de Barack Obama ha anunciado el inicio de una oleada de redadas y deportaciones de indocumentados centroamericanos llegados después de enero de 2014, cuando llegaron decenas de miles de menores no acompañados y madres con sus hijos procedentes de El Salvador, Guatemala y Honduras. El hecho de que se vaya a priorizar la deportación de madres y menores como "E.G.S" y su hija, ha provocado indignación entre los que acusan a la Casa Blanca de tener un “prejuicio hemisférico” que le lleva a tratar con más dureza a los inmigrantes centroamericanos que a otros grupos de refugiados.

Muchas mujeres son acompañadas por sus hijos en su viaje de manera ilegal hacia Estados Unidos. (Foto: Archivo/Soy502)
Muchas mujeres son acompañadas por sus hijos en su viaje de manera ilegal hacia Estados Unidos. (Foto: Archivo/Soy502)

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ha emitido una medida cautelar a favor de "E.G.S" y de su hija en la que insta a EE.UU., a detener su deportación, recordando en su resolución que la violencia que se vive en el Triángulo Norte centroamericano ha dejado una cifra de muertos “mayor que la que sufren cuatro países africanos bajo la amenaza de Boko Haram o que la de Somalia, Libia y Sudán del Sur juntos”.

Para Marialena Hincapié, directora del National Immigration Law Center, “el Gobierno no quiere reconocer que las madres y niños priorizados en estas oleadas de deportación son, como los refugiados sirios, gente que sencillamente tiene que elegir entre la vida y la muerte. Buscan refugio en EE.UU., de la espantosa violencia de la que huyen

Hincapié agrega que "es más fácil considerarlos inmigrantes económicos, porque eso facilita la decisión de deportarlos. Pero las cifras y las historias cuentan otra cosa" 

En 2014 ingresaron miles de niños no acompañados a Estados Unidos, quienes arriesgaron su vida durante el viaje. (Foto: Archivo/Soy502)
En 2014 ingresaron miles de niños no acompañados a Estados Unidos, quienes arriesgaron su vida durante el viaje. (Foto: Archivo/Soy502)

En El Salvador, "E.G.S" tenía un puesto de comida y vendía bisutería a domicilio. No era mucho pero sí lo suficiente para vivir. De no haber sido amenazadas ella y su hija no habría dejado su ciudad, donde se quedaron su marido y otros dos niños más pequeños porque “no alcanzó el dinero” para que el coyote que contrató los llevara a todos hasta la frontera estadounidense.

Michelle Brané, directora de la Comisión de Mujeres Refugiadas afirma; “hemos visto un cambio dramático en la demografía de los que vienen: hay un descenso significativo de la migración económica, pero a la vez hay un aumento de mujeres y niños que buscan asilo. Está muy claro que hay un alto porcentaje de gente que busca protección”. 

Michelle Brané, directora de la Comisión de Mujeres Refugiadas. (Foto: protocolo.com.mx)
Michelle Brané, directora de la Comisión de Mujeres Refugiadas. (Foto: protocolo.com.mx)

El Departamento de Seguridad Nacional afirma que solo detendrá a aquellos a los que “un tribunal migratorio ha ordenado deportar y que no tienen pendiente ninguna solicitud de asilo o de alivio humanitario previsto en la legislación estadounidense”. Pero las cosas no son tan sencillas, advierte Govindaiah, debido a que el proceso para ser aceptado como refugiado “es extremadamente intrincado y difícil, y además en inglés, que es muy fácil que alguien no lo entienda ni sepa cómo navegar por él”, explica. Sobre todo si no disfruta desde el primer momento de asesoría legal, como sucede en tantos casos.

Para estos expertos, tras la nueva oleada de redadas, lo que Washington persigue es un efecto disuasorio ante la llegada de indocumentados. Pero la eficacia de esta medida, dicen, es más que dudosa. “Cuando vives en una casa en llamas, cerrar las puertas y ventanas no va a impedir que la gente trate de salir”, advierte Brané.

* Con información de El País

22 de mayo de 2016, 11:05

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