Una semana de inmunidad, cheques, reformas, protestas y desalojos

La semana de las fiestas de independencia tuvo un sabor distinto a lo que ocurría en años anteriores. Diversos hechos indignaron a la ciudadanía que salió a las calles a pedir explicaciones a las autoridades guatemaltecas. 

Los señalados fueron el presidente Jimmy Morales, el Ministerio de la Defensa y los diputados del Congreso de República. Los guatemaltecos rechazaron las acciones de los señalados desde que inició la semana. 

Lunes

El Congreso votó para evitar que el presidente Jimmy Morales perdiera su inmunidad y fuera sometido a una investigación por financiamiento electoral ilícito durante la campaña electoral de 2015. La solicitud de antejuicio la hizo el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).

Martes

El presidente Jimmy Morales volvió a ser el blanco de los cuestionamientos tras revelarse que el mandatario recibía un bono de 50 mil quetzales mensuales por concepto de “responsabilidad y riesgo” otorgado por el Ministerio de la Defensa. 

En total, fueron 450 mil quetzales que Morales había recibido y que posteriormente devolvió a las arcas de dicha cartera. La molestia era contundente en la opinión pública. 

Además, la Fiscalía contra el Lavado de Dinero ya tenía el caso en su poder. Por otro lado, la Contraloría General de Cuentas también pidió explicaciones.

Miércoles

Con los señalamientos por el sobresueldo, Jimmy Morales llegó a la sesión solemne en el Congreso para conmemorar los 196 años de Independencia. Al dar su discurso, agradeció a los diputados que evitaron que fuera sometido a una investigación y recordó la persecución de la que era víctima su familia.

Al concluir la sesión solemne, inició de inmediato la sesión plenaria y los diputados aprobaron de urgencia nacional las reformas al Código Penal, en el cual se intentó suavizar el delito de financiamiento electoral ilícito y aprobaron también que las condenas que no superen los 10 años de prisión sean conmutables, es decir que los reos podrán pagar entre 5 y 100 quetzales por cada día que fueron condenados a prisión.

Desde ese momento, un pequeño grupo de manifestantes se instalaba afuera del Congreso para protestar contra las reformas aprobadas.

Jueves

La opinión pública se volcó contra los diputados. El jueves 14 de septiembre, con las antorchas de estudiantes desfilando por la ciudad, las personas molestas por la decisión del Congreso se reunieron en las afueras del Palacio Legislativo para expresar su rechazo con flores, pintura, consignas y música.

Óscar Chinchilla, presidente del Congreso, convocó a sesión de jefes de bloque de forma urgente para echar marcha atrás las reformas al Código Penal. Los diputados acordaron sesionar el viernes 15 de septiembre para frenar los decretos. Al salir, algunos de estos diputados expresaron su arrepentimiento por lo ocurrido.

Mientras tanto, Jimmy Morales se encontraba en el tedeum, misa que se realiza cada año para celebrar el aniversario de la Independencia de Guatemala. Los manifestantes, apostados en el Congreso, convocaron que a las 18:00 horas tomarían la Plaza de la Constitución.

Jimmy salió de la Catedral Metropolitana y luego de caminar hacia el Palacio Nacional de la Cultura, donde se celebraría la tradicional izada de la bandera, miles de manifestantes rompieron los cercos de seguridad, invadieron la Plaza de la Constitución y obligaron a los cadetes de la Escuela Politécnica a guardar la Bandera y resguardarse de la turba.

En el asta, los inconformes colocaron una bandera de Guatemala manchada de sangre. Jimmy Morales dio un comunicado a la Nación y manifestó su rechazo a la manifestación violenta que impidió la celebración de Independencia. Ordenó investigar a los invasores y criticó a los promotores de las marchas.

Por otro lado, la Corte de Constitucionalidad (CC) decidió suspender provisionalmente las reformas aprobadas por el Congreso.

Viernes

Los diputados convocaron a sesión plenaria a partir de las 14:00 horas, y desde horas antes, miles de manifestantes se encontraban en las afueras esperando que los diputados cumplieran su promesa para archivar las reformas.

Entre empujones, insultos y gritos, los diputados ingresaron al Palacio Legislativo y rápidamente corrigieron la plana y evitaron que estas reformas salieran del Congreso. Sin embargo, la decisión de los manifestantes estaba tomada: no dejarían salir a los diputados hasta que renunciaran.

Desde las 16:00 horas, los diputados intentaron salir, pero no los dejaron. El Congreso estaba rodeado por miles de manifestantes, quienes encerraron a los "representantes del pueblo" a que renunciaran.

La tensión se complicó pasada las 23:00 horas. cuando un grupo de los antimotines de la PNC llegó para disolver la concentración pacífica y permitir la salida de los legisladores.

Las fuerzas de seguridad lanzaron gas pimienta hacia los personas, lo que provocó la indignación de los presentes que señalaban que la concentración fue pacífica. Los diputados pudieron abandonar el Congreso montados en buses de la PNC.

Se espera que en los próximos días continúen las manifestaciones y para el miércoles 20 de septiembre se tiene previsto un Paro Institucional convocado por la Asociación de Estudiantes Universitarios de la Universidad de San Carlos para pedir la renuncia de los congresistas que apoyaron las reformas al Código Penal.

16 de septiembre de 2017, 11:09

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