Jimmy Morales y el Decreto de Prevención que jamás debió emitir

Jimmy Morales y Jafeth Cabrera firmaron el decreto de prevención que ha sido cuestionado. (Foto: Luis Barrios/Soy502)

Jimmy Morales y Jafeth Cabrera firmaron el decreto de prevención que ha sido cuestionado. (Foto: Luis Barrios/Soy502)

A primera vista, me costó creerlo. Bajo el argumento de que era necesario hacer todo lo posible para que el Estado actuara en las zonas más vulnerables durante la época de lluvia  (lo cual, dicho sea de paso, es su obligación) el Gobierno de la República decretó un estado de Prevención carente de toda lógica, que, entre otras libertades, restringía las de locomoción y expresión. Para colmo, sin explicaciones de por medio. Al son de publíquese y cúmplase.

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El famoso decreto vivió poco más de 24 horas. Ante la airada respuesta ciudadana, el presidente en funciones, Jafeth Cabrera, lo derogó, argumentando que había sido mal interpretado.

El gobierno debe entender que ningún guatemalteco se opone a que el Ejecutivo tome acciones para prohibir o prevenir que la población permanezca o tenga acceso a las áreas decretadas como de alto riesgo. Nadie debe resultar herido o perder la vida por intentar proteger una vivienda que está a punto de sucumbir por la lluvia. No queremos más familias desgarradas, como las que fallecieron en las correntadas del Río Platanitos. 

Lo que la ciudadanía no quiere son más abusos de poder y eso, precisamente, es lo que parecía permitir el Decreto de Estado de Prevención.

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Para proteger a la población en riesgo, ¿era acaso necesario exigir “a los órganos de publicidad o difusión que eviten todas aquellas publicaciones que a juicio de la autoridad contribuyan o inciten a la alteración del orden público”?

Ese enunciado, contenido en la ley derogada, era absurdamente general. ¿A qué tipo de “publicaciones” se refería? ¿A tuits que pudieran resultar incómodos? ¿A columnas de opinión disidentes? Por otra parte, ¿qué entendían los funcionarios por "alterar el orden público"? ¿Tomar un megáfono y protestar en una plaza? Nadie sabe, nadie supo.

En momentos de profunda crisis (por más que lo niegue el vocero presidencial, Heinz Heimann) emitir un decreto de estas características era un despropósito mayúsculo.

La imagen del presidente, después del “affaire” Fulanos&Menganos no está en su mejor momento. La del vicemandatario, Jafeth Cabrera, y su familia extendida que trabaja para el Estado, tampoco. Y aunque es urgente apostarle a la institucionalidad y a fortalecer lo que tenemos, al emitir decretos confusos no se abona a favor de esta causa. La pésima estrategia de comunicación que acompaña a este gobierno desde hace nueve meses no contribuye en nada, tampoco. El rumbo debe enmendarse. Pero ya. 

Es positivo que el gobierno haya retrocedido en este caso. No estaría de más, incluso, que emitiera nuevamente un Decreto de Prevención con limitaciones razonables. Lo que no puede hacer el presidente Morales es seguir cometiendo errores mayúsculos que exigen una rectificación inmediata, pues de esa manera, socava su autoridad y sobre todo, la de la Presidencia, y las dos están ya más que lastimadas.

21 de septiembre de 2016, 10:09

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