Juan Pablo Morán, el piloto aviador que no conoce límites

Un accidente aéreo podría cambiar la vida de cualquier persona, podría crear un miedo difícil de superar, pero no para Juan Pablo Morán, un piloto aviador que ha superado el mayor de sus retos.

El 28 de febrero del 2012,  Juan Pablo realizaba un vuelo en la zona sur del país, cuando las turbinas de su helicóptero se detuvieron repentinamente, en cuestión de 35 segundos, él y las otras dos personas con las que viajaba, se precipitaron.

“Volar fue mi sueño y pasión desde que era un niño, auque haya cambiado mi vida” afirma Morán, quien a sus 50 años se moviliza en una silla de ruedas. El informe médico detallaba que iba a permanecer postrado a una cama el resto de su vida debido a las lesiones severas que tuvo en su columna, pelvis y fémur, entre otras partes de su cuerpo, pero sus ganas de vivir y el apoyo de sus seres queridos, amigos y personas que ha conocido, pudo cambiar su futuro.

"Cuando llegué a Fundabiem no podía mover más que mi cabeza, me iba de lado y tenían que amarrarme a la silla de ruedas". Seis meses después del accidente, Juan Pablo ingresó a la institución, donde empezó a recibir terapia física y psicológica con la que recuperó movilidad en sus piernas y brazos, pero lo más importante ganas de volver a volar.

Yo miro a Fundabiem como una familia porque todos somos iguales y todos nos ayudamos
Juan Pablo Morán
, Piloto aviador

En 2014 Juan Pablo volvió a volar un helicóptero, “Sentí una emoción tan grande, nunca tuve miedo pero estaba muy atento de cualquier falla o inconveniente pero lo más importante, lo disfrute como nunca y me la pase muy contento de volver hacer lo que más me gusta en la vida”, afirma con una sonrisa y una ilusión en el rostro. 

Si tienes el deseo de salir adelante, lo puedes hacer, no importando que discapacidad tengas, puedes hacer algún trabajo con limitaciones pero puedes ser muy útil para la socieda
Juan Pablo Morán
, Piloto aviador

Actualmente Juan Pablo es una persona completamente independiente, aunque deberá utilizar pañal por el resto de su vida y tiene ciertas limitaciones, es una persona incluida en la sociedad, trabaja en la Dirección General de Aeronáutica Civil como inspector de operaciones y cuenta con todas sus licencias para poder volar aunque no lo haga con frecuencia. Es instructor de vuelo con simuladores y su mayor logro fue volver a caminar con la ayuda de un andador.

15 de julio de 2016, 21:07

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