La justicia toca a la puerta de Baldetti

Roxana Baldetti debe responder por las acusaciones presentadas por los investigadores del caso de "La Línea". (Foto: Soy502)

Roxana Baldetti debe responder por las acusaciones presentadas por los investigadores del caso de "La Línea". (Foto: Soy502)

La ex vicepresidenta Roxana Baldetti ha sido capturada y debe enfrentar a la justicia.

Han pasado cinco meses exactos desde que Baldetti regresó de Corea para explicar por qué su Secretario Privado, Juan Carlos Monzón, acusado de ser uno de los cabecillas de la red de defraudación aduanera conocida como "La Línea", se esfumó bajo sus narices. 

Desde entonces, mucho ha pasado. Baldetti renunció y el Ministerio Público, con la ayuda de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, CICIG, inició una investigación profunda acerca de la ex vicepresidenta y su entorno.

A partir de este 21 de agosto, en las audiencias que se realizarán en Tribunales, podremos sopesar el cuerpo de evidencia que los investigadores han recopilado a velocidad trepidante en estas semanas. Por lo que me dicen fuentes cercanas a la investigación, se conocerán más escuchas telefónicas, informes, reportes y documentos.

Este proceso representa un parte aguas monumental para la historia de Guatemala. A diferencia de lo que ha pasado cada vez que un poderoso ha sido acusado de delinquir, ahora no hubo fuga, no hubo exilio, no hubo encubrimiento, no hubo excusas.

Esperamos que por primera vez, al más alto nivel, podamos ver que la justicia es superior a cualquier persona, sin importar el dinero o el poder. 

El proceso, desde luego, está iniciando. La captura de Roxana Baldetti, por simbólica que sea, debe ser tan solo el principio. Para terminar con la impunidad  en nuestro país se requieren no sólo capturas, sino condenas y procesos de extinción de dominio. El país debe constatar que el modelo de acumulación de capital basado en apropiarse del dinero del Estado termina en cárcel y pérdida de los bienes adquiridos a través de la corrupción.

El mensaje no es solo para Baldetti. Es también para Otto Pérez Molina y todos los funcionarios y empresarios corruptos que se hincharon de dinero en la administración del Partido Patriota.

Es para los aspirantes a la Presidencia, sus financistas y todo ese entorno de personajes oscuros y ambiciosos que les rodean porque creen que el Estado es la teta de oro que los hará ricos.

Y sobre todo, el mensaje es para la ciudadanía que se movilizó desde el 16 de abril. Esta lucha no ha sido en vano: ahí están los frutos. No será fácil ni será rápido. Demasiado tiempo permitimos que la corrupción se infiltrara en el Estado y todas las capas de la sociedad. Lo que no hicimos en 30 años, no se corregirá en días y en semanas. 

El monstruo, lo sabemos, tratará de defenderse y de reaccionar. Pero si perseveramos, en los días de victoria y en los de derrota, en 20 años podremos contarle a nuestros nietos cómo esta gesta cambió el país y nos permitió rescatar a la justicia y la esperanza.

 

 

 

 

21 de agosto de 2015, 10:08

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