Karlos de León, un hijo legítimo del sistema

Karlos de León tiene orden de captura pues está señalado como la persona que planificó el atentando  en contra de la vicepresidenta Roxana Baldetti. 

Karlos de León tiene orden de captura pues está señalado como la persona que planificó el atentando  en contra de la vicepresidenta Roxana Baldetti. 

Al momento de escribir esta columna, Karlos de León, el hombre acusado de instigar el ataque con polvo blanco a la Vicepresidenta Roxana Baldetti, aún está prófugo. Es posible que encuentre apoyo para salir del país o esconderse pues tiene amigos poderosos, pero no podrá huir para siempre.

Y cuando lo agarren, que por esto u otra cosa lo van a agarrar, la mayoría de sancarlistas, va a aplaudir.

Karlos de León simboliza la corrupción que se ha infiltrado en la AEU, la USAC y las instituciones del país.
Dina Fernández
, columnista

Karlos de León es un reflejo del deterioro que ha permeado el cuerpo institucional de la Universidad de San Carlos. Este hombre, que ha pasado años con matrícula estudiantil sin graduarse, que fue Rey Feo y también secretario adjunto de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), encarna la forma en que la corrupción –interna y externa—ha prostituido a la dirigencia de esa casa de estudios.

Hubo un tiempo en que la AEU representaba una auténtica posición política. Muchos de sus integrantes se unieron a la guerrilla y ustedes podrán argumentar, con razón, que como Karlos de León, estaban al margen de la ley. Es cierto: pero atrás existía una racionalidad, una ideología y un propósito, enmarcados en el contexto de la guerra fría y el enfrentamiento armado.

Desde que se firmó la paz, la AEU quedó a la deriva y la dirigencia fue copada por una mafia interesada en un fin nada más: conseguir dinero y poder.

Vía la extorsión o la amenaza se han enquistado en los despojos de la institución para ordeñar a la USAC alquilando la sede histórica de la AEU a una cadena de cafés; se dejan instrumentalizar a cambio de concesiones para vender shucos y fotocopias; rentan estudiantes para organizar protestas violentas al mejor postor, cual sicarios del bochinche; y lo más grave: venden su voto para colocar impresentables en las Cortes y otras instituciones del país.

El desmoronamiento público de la AEU comenzó cuando la dirigencia decidió postrarse ante el Frente Republicano Guatemalteco (FRG) y un nutrido grupo de ex secretarios generales de la AEU desconoció a los nuevos dirigentes.

Desde entonces han pasado casi 15 años y la situación tan sólo se ha degradado.  A Karlos de León no lo tuvieron que señalar los líderes históricos de la AEU sino que lo echaron sus propios compañeros de banda porque el tipo se paseaba por la vida usurpando calidades para su conveniencia personal.

Que Karlos de León sea el principal sospechoso de haber organizado la agresión en el Teatro Nacional, no le extraña a nadie. Que en vez de elegir harina –que hubiera tenido el mismo efecto teatral—haya optado por cal –que hace daño—tampoco. Barato salió. A Karlos de León se le ha visto con gorro pasamontañas y fusil en revueltas callejeras.

Debe preocuparnos que el deterioro de la AEU que simboliza Karlos de León no está encapsulado: es una manifestación más de una degradación institucional que abarca al sistema completo y que muchos permiten y alientan, si de momento conviene a sus intereses.

Da miedo pensar que un tipo como él, que posa vestido de narco en su perfil de Facebook, fue candidato a diputado por el Partido Unidad del Cambio Nacional (UCN), de Mario Estrada, el conocido amigo del expresidente Alfonso Portillo.

Ahora al parecer, ya está coqueteando con el Partido Libertad Democrática Renovada (Lider) y no sería raro que con otros también. Total, al tipo lo que le interesa es llegar, no importa cómo ni con quién.

Nos puede horrorizar, pero Karlos de León es hijo legítimo del sistema corporativista, clientelar y servil que tenemos, que permea y contamina todas nuestras instituciones. ¿Es eso lo que queremos? Y más importante, ¿cómo lo cambiamos?

19 de enero de 2014, 21:01

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