La décima idea es la que cuenta

Puede que agotes nueve ideas fallidas antes de llegar a la décima que te llevará al éxito. (Foto: Iniciafp.es)

Puede que agotes nueve ideas fallidas antes de llegar a la décima que te llevará al éxito. (Foto: Iniciafp.es)

El pensamiento pequeño limita en muchas ocasiones a los emprendedores al momento de presentarse oportunidades grandes.

Sí, puedes tener una startup en la que no estás ni cerca de alcanzar el punto de equilibrio, pero eso no significa que las ideas que tienes se deban limitar. Estar en números rojos significan momentos de tensión en los que se pasan muchas noches sin dormir, trabajando o preocupándose por lo que va ocurrir en el futuro próximo.

No le temas a las ideas. Hay que pensar en grande para tener éxito en grande, aunque empieces pequeño. (Foto: energias-renovables.com)
No le temas a las ideas. Hay que pensar en grande para tener éxito en grande, aunque empieces pequeño. (Foto: energias-renovables.com)

Las ideas y sobre todo tener claro un plan de ejecución y control lo son todo. Lo demás son los detalles que claro, diferencian a los negocios sostenibles de aquellas empresas que no superan siquiera los tres años. Por eso, la idea original se debe desarrollar correctamente, validarla con socios o incluso realizar pruebas piloto para poder expresarla adecuadamente y obtener el máximo valor a cambio.

De esta forma se han financiado muchas empresas a lo largo del tiempo, pero todo empieza por pensar en grande. Seguramente de 10 ideas de negocio 9 y fracción han sido realizadas previamente, pero si encuentras la que tiene un grado de potencial alto para la industria en la que te desarrollas, no la limites pensando en que no tienes los recursos inmediatos para ejecutarla.

Puedes realizar alianzas estratégicas, asociarte con otras empresas o crearte las oportunidades por ti mismo, porque al final de cuentas de eso se trata emprender: visualizar oportunidades en donde nadie más las vio. Hay que atreverse, porque esas 9 potenciales equivocaciones te llevarán incluso por ley de probabilidades a acertar en grande.

Mucha gente se queda con el famoso “no puedo” o “no se puede”, y en los negocios eso hace la diferencia entre el empleador y el empleado. La peor respuesta que se puede obtener en una negociación que le genere valor a tu empresa es la que ya conoces: “No se puede”. Habla con gente que tenga poder en las decisiones, crea esas oportunidades porque sin duda ellas no caerán del cielo.

La negociación es una parte clave de un emprendimiento. Por excelente que sea la idea generada por alguien, debe negociar el capital, proveedores y clientes para convertirlo en una empresa. Nadie ha llegado lejos guardándose una idea y engavetándola en sus memorias pensando que es algo que no se puede generar.

Desde niños nos educan con la cultura del no, una formación correctiva con la que se limita las acciones diferentes a los estándares y es justamente de eso de lo que nos debemos olvidar y hacer cosas extraordinarias que cambien el mundo de una forma, que aunque se piense intrascendente, sea la oportunidad que nadie visualizó y que resulte en esa décima idea que te lanzará al éxito

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502

17 de febrero de 2014, 20:02

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