La lengua de Roxana Baldetti o el dragón que se muerde la cola

Las dotes de comunicadora de Roxana Baldetti llevaron al Partido Patriota al poder. Esa misma fogosidad coloca en aprietos al Ejecutivo y a la propia Vicepresidenta. (Foto: perfil de Facebook de Roxana Baldetti).

Las dotes de comunicadora de Roxana Baldetti llevaron al Partido Patriota al poder. Esa misma fogosidad coloca en aprietos al Ejecutivo y a la propia Vicepresidenta. (Foto: perfil de Facebook de Roxana Baldetti).

La vicepresidenta Roxana Baldetti es comunicadora de formación y sus destrezas en ese campo le sirvieron, por mucho tiempo, para ascender en el mundo político.

Así como los maratonistas hacen largadas e intervalos en pista, Baldetti ha ejercitado durante años el músculo más poderoso del cuerpo: la lengua. Desde la intimidad del tête à tête a la fogosidad de los mítines, lo afiló, lo pulió, lo templó.

Quienes asistieron a las giras de la campaña pasada saben que los Patriotas le deben el triunfo electoral a esa mucosa móvil cubierta de papilas que habita en la cavidad bucal de la Vicepresidenta y que puede ser espada o machete, arma o instrumento de labranza.

Ya en el Ejecutivo, la lengua de Baldetti ha adquirido dimensiones monumentales: aquello ya no es una daga adherida a la glotis, sino un dragón con vida propia.
Dina Fernández
, columnista

Tras bambalinas o sobre la tarima, Baldetti demostró saber utilizarla para conquistar sus objetivos: ya sea destilando miel o lanzándola cual chicote.

El poder suele magnificar lo que somos y ya en el Ejecutivo, la lengua de Baldetti ha adquirido dimensiones monumentales: aquello ya no es una daga adherida a la glotis, sino un dragón con vida propia. Y lo malo con los dragones es que exigen continuamente devorar víctimas propiciatorias.

En el caso de la Vicepresidenta, la trampa fue pretender que ella podía erigirse en guardiana de la transparencia en un gobierno que perpetúa las fallas de un sistema político diseñado para amasar fortunas personales, no para administrar con eficiencia el tesoro ni gobernar con justicia la cosa pública.

Cuando era diputada, Roxana Baldetti destacó como fiscalizadora. Ahora, a la cabeza del Ejecutivo, le resulta difícil ser juez y parte en una administración donde abundan las acusaciones de corrupción. (Foto: perfil de Facebook de Roxana Baldetti).
Cuando era diputada, Roxana Baldetti destacó como fiscalizadora. Ahora, a la cabeza del Ejecutivo, le resulta difícil ser juez y parte en una administración donde abundan las acusaciones de corrupción. (Foto: perfil de Facebook de Roxana Baldetti).

Desde el primer día, Roxana Baldetti permitió que el presidente Otto Pérez Molina la convirtiera en el monstruo y la presa. Eso hizo el mandatario, al colocarla al frente de una cueva donde por la naturaleza misma del sistema ella decide a quién echa al fuego y a quién le permite medrar en los abismos.

El dragón ruge y echa fuego, pero constantemente acaba quemándose la cola y convirtiéndose en la víctima de sí mismo.

Le ha pasado dos veces, notorias, en las últimas semanas.  Primero frente a la Cicig, cuando el nuevo Comisionado anunció que está interesado en investigar a las mafias incrustadas en las aduanas del país. Sin darle tiempo a su dueña de hacer sinapsis, el escamado hidrostato muscular de Baldetti arremetió contra los planes del señor Iván Velásquez, como si hubiera reaccionado lanzando llamas por instinto.

Hay quienes piensan que la Vicepresidenta actúa de manera independiente pero eso es no entender el contexto. Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti han sido siempre una mancuerna política. (Foto: perfil de Facebook de Roxana Baldetti).
Hay quienes piensan que la Vicepresidenta actúa de manera independiente pero eso es no entender el contexto. Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti han sido siempre una mancuerna política. (Foto: perfil de Facebook de Roxana Baldetti).

"¡Noo, nonono, nóó!", bramó la Vicepresidenta, recordando luego, con el tono más meloso que pudo, que no había tiempo para semejantes planes porque ya la Cicig sólo estaba para hacer maletas y empacar los escritorios.

El Comisionado esbozó una sonrisa y guardó silencio. Sabe que la corrupción en aduanas desangra a las arcas del Estado y es una tarea pendiente desde hace más veinte años, cuando se capturó a Alfredo Moreno para luego dejar caer  el proceso en el olvido.  Con o sin hilo de Ariadna, el colombiano a cargo de la Cicig parece dispuesto a meterse en esa cueva.

El otro quemón de la Vice ocurrió más recientemente, cuando por iniciativa propia, como si aún fuera diputada de oposición, se aventó a decir que hay narco alcaldes y que todos sabemos quiénes son. Eso, como se dice en buen chapín, es “puro cierto”, como que también hay narco diputados, narco secretarios y en general, narco políticos y narco empresarios que financian campañas. Lo que nadie se traga es que ninguno use camisa naranja y ella lo ignore.

La vicepresidenta está en una posición difícil, sino imposible.  A los dragones se les derrota, no se les domestica. A menos claro, que los volvamos caricatura, pero eso sólo lo han hecho en el cine los creadores de Shrek

 

15 de diciembre de 2013, 15:12

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502
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