La vida es un océano de oportunidades. ¡No te ahogues!

La vida trae un mar de oportunidades pero a menudo no tenemos barca ni salvavidas y de cualquier forma hay que lanzarse a conquistar el futuro. (Foto: charlasentremates.blogspot.com)

La vida trae un mar de oportunidades pero a menudo no tenemos barca ni salvavidas y de cualquier forma hay que lanzarse a conquistar el futuro. (Foto: charlasentremates.blogspot.com)

El horizonte se extiende cual océano: amplio, azul, mezclando el mar con el cielo. Estás en la orilla a los 18 años y te dicen que tienes un mar de oportunidades frente a tí. Llenas los pulmones de aire y levantas la vista y la primera ola se acerca. Debes conquistar el océano. Volteas. No hay embarcación. La primera ola está más cerca. ¿Balsa? Nada. La primera ola llega y te tumba. 

A tus 18 años te exigen conquistar el océano cuando te dicen que ya eres "adulto". Que escojas tu carrera, tu futuro. 

¿Cuántos fracasan en esa elección? 

Yo soy uno de ellos. Ese océano de oportunidades casi me ahoga. Perdí exámenes en mi primera carrera. Dejé esa beca. Regresé de Austria como niño arrepentido. Me gradúe del colegio con promedio de 100 en las ciencias duras pero en Austria, al querer ser ingeniero químico, perdí estequeometría. Y de matemáticas, en gallo. 

Las olas me golpeaban una y otra vez. Logré salir a flote. 

El sistema educativo nos enseña datos, problemas imaginarios, datos que se encuentran en Wikipedia y otros que con preguntarle a Google sabremos la respuesta. 

Difícilmente nos enseña a tomar decisiones de vida. Decisiones que son de importancia vital para la vida. 

¿Qué hacer profesionalmente con tu vida? ¿Qué hacer cuando te sientes abatido, destruido internamente? ¿Cómo sobrellevar un fracaso? ¿Cómo escoger a tu pareja de vida y vivir en familia "exitosamente"? 

Esas preguntas son parte del mar de oportunidades al que nos enfrentamos sin la barca adecuada. Son esas preguntas las que llegan como olas, casi como tsunami. 

Un mar de oportunidades no es más que una excusa para ahogarse si no preparamos a nuestros hijos a construir su barca antes de tirarse al mar. 

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502

06 de abril de 2014, 21:04

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