La leyenda está de fiesta. ¡Feliz cumpleaños Michael Jordan!

El basquetbol, uno de los deportes populares en Estados Unidos vio como un hombre se consagró imponiendo un estilo propio y llevando a un nivel impresionante, no solo a esa práctica, sino también a toda una ciudad. 

Michael Jeffrey Jordan, es por mucho, el jugador de baloncesto considerado el mejor de la historia.

Ciertamente, desde que a finales del siglo XIX un profesor de gimnasia estadounidense inventó el baloncesto hasta la década de 1980, nunca se vio un prodigio comparable al de este legendario basquetbolista. Nació el 17 de febrero de 1963 en Brooklyn, Nueva York.

Con sus 1.98 metros de altura, Michael Jordan fue un tenaz defensor, un excelente anotador y un pasador rápido e imaginativo; pero mucho más llamativa era aún su extraordinaria habilidad para saltar y las acrobáticas maniobras que utilizaba para esquivar la defensa rival y llegar a la canasta. Parecía capaz de permanecer por unos instantes suspendido en el aire; tal facultad le valió el sobrenombre de “Air Jordan”. 

Como tantos otros jugadores de la NBA, Jordan dio sus primeros pasos en la liga universitaria. En 1981 ingresó en el equipo de la Universidad de Carolina del Norte, y dos años después era ya elegido mejor jugador de la temporada universitaria, distinción que recibió de nuevo en 1984. 

En el verano de 1984, cuando Michael Jordan ya era conocido en Estados Unidos con el apodo de “he can do it all” (él puede hacerlo todo), formó parte de una de las mejores selecciones norteamericanas de baloncesto que, bajo la dirección del rígido Bobby Knight, se alzó con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, tras batir en la final a la selección de España. 

El mismo año de su triunfo en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles inició su carrera en el baloncesto profesional. Fue elegido en el draft de la NBA por los Chicago Bulls, equipo en el que permanecería a lo largo de casi toda su carrera deportiva y con el que ganó seis campeonatos de la NBA en 1991, 1993, 1996 y 1998

Es el máximo encestador en diez temporadas, donde obtuvo un promedio de 32 puntos por partido, récord absoluto de la NBA, y fue elegido mejor jugador en 1988, 1991, 1992, 1996 y 1998.

Michael Jordan acudió a su segunda cita olímpica en Barcelona 92, los primeros juegos en los que, por un cambio en la normativa, se permitió participar a los profesionales. 

La selección de Estados Unidos, que sería llamada el “Dream Team”, contó con los mejores jugadores del momento: Magic Johnson, Larry Bird, Hakeem Olajuwon o Charles Barkley, además de Michael Jordan. El resultado fue el previsible: el “Dream Team” se adjudicó el oro con aplastante superioridad y se convirtió además en una de las máximas atracciones de los Juegos.

En octubre de 1993, tras el asesinato de su padre, abandonó la competición, pero regresó a la NBA en marzo de 1995 y se convirtió nuevamente en la estrella de los Chicago Bulls. Cuando regresó, la NBA no le permitió usar el número 23, que había sido retirado de los Chicago Bulls. 

Antes de cada juego, Michael Jordan vestía una de las prendas que utilizaba cuando jugó en la Universidad de Carolina del Norte.
Antes de cada juego, Michael Jordan vestía una de las prendas que utilizaba cuando jugó en la Universidad de Carolina del Norte.

Pero poco después el supersticioso Jordan lo solicitó como un favor especial, y los responsables del torneo le permitieron jugar con el mítico dorsal. Otra de las manías de este basquetbolista era llevar, debajo de la indumentaria de los Bulls, algunas prendas de la Universidad de Carolina del Norte, por haber logrado allí sus primeros éxitos.

Su segunda etapa fue tan triunfante como la primera: Michael Jordan logró para su equipo tres nuevos campeonatos entre 1996 y 1998, y su imagen acabó por desbordar las pistas. 

En 1997 protagonizó la película mezcla de animación e imágenes reales Space Jam, que se convirtió en un gran éxito de taquilla, y anunció la creación de una empresa de prendas deportivas que lleva su nombre. 

Si dentro de la cancha destacó por su espectacularidad, elegancia e inteligencia, fuera de ella fue siempre admirado por su sencillez y honestidad. A principios de 1999 anunció su retiro del deporte activo, pero todavía volvió a la máxima competición con los Washington Wizards, y siguió añadiendo récords a sus impresionantes estadísticas entre octubre de 2001 y abril de 2003, fecha de su definitiva retirada.

*Con datos recopilados de www.biografiasyvidas.com

17 de febrero de 2016, 12:02

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