Libertad para "Don Juanito"

Juan Ortíz Alias Chamalé supuesto narcotraficante espera ser extraditado a Estados Unidos. (Foto:Archivo/Soy502)

Juan Ortíz Alias Chamalé supuesto narcotraficante espera ser extraditado a Estados Unidos. (Foto:Archivo/Soy502)

Una vez más, las manifestaciones a favor de Juan Chamalé llegan a las noticias. Esta vez, un grupo bastante numeroso de personas expresan su desacuerdo con la extradición de “Don Juan”. Ellos piden explicaciones del por qué de la extradición y, más importante aún, dicen que quieren pruebas que los convenzan de la culpabilidad de este personaje. Hay líderes comunitarios presentes y se pueden ver decenas de carteles que piden “Libertad para Juan Ortiz” y protección a sus derechos humanos.

Según Insight Crime, Juan Alberto Ortiz López, alias Juan Chamalé, fue considerado hasta su captura en marzo de 2011 como el principal narcotraficante guatemalteco. Con sede en San Marcos, su organización, aliada con el cartel de Sinaloa, tenía una posición geográfica privilegiada gracias a su proximidad con México. Tenía control sobre municipalidades, lo cual le aseguraba su posicionamiento local. También tenía producción de marihuana y amapola (utilizada en la producción de heroína), las cuales traficaba junto con la cocaína hacia el norte.

Sus tentáculos llegaron hasta los altos mandos de la política nacional y su captura en 2011, seguida por una orden de extradición emitida en 2012 y avalada por la CC el presente año, fue considerada una gran victoria para la “guerra contra el narcotráfico” declarada por el gobierno.

Tomando todo esto en cuenta, cualquiera pensaría que todos los guatemaltecos estaríamos conformes con que un hombre como el previamente descrito esté tras las rejas y esperando su extradición. Pero la realidad con el modelo del narcotráfico en nuestro país es bastante más compleja. Aquí, en un país con un Estado ausente en la mayoría del territorio nacional y donde las autoridades públicas son rara vez vistas como entidades que benefician directamente a los ciudadanos, una figura como “Don Juanito” no es vista con tan malos ojos.

En Guatemala hay dos cosas que los capos del narcotráfico necesitan para mantenerse en el negocio: un territorio geográfico dónde establecer sus organizaciones y cierto nivel de apoyo social que garantice su seguridad.
Daniela Guzmán
, columnista

La gente de San Marcos sale a las calles a apoyarlo y a pedir su libertad. ¿Por qué? Puede ser que lo hagan por miedo, por amenazas o por presiones perversas. Sin embargo, también existe la posibilidad de que lo hagan porque genuinamente lo apoyan, aún tres años después de su captura.

En Guatemala hay dos cosas que los grandes capos del narcotráfico han tenido que conseguir para mantenerse en el negocio sin mayor problema. Primero, un territorio geográfico dónde establecer sus organizaciones, y segundo, cierto nivel de apoyo social que garantice su seguridad. Los que no cumplen con estos requisitos, como por ejemplo Los Zetas, no logran posicionarse en el país.

Según la investigación Organizaciones criminales y tráfico ilícito en las comunidades fronterizas de Guatemala realizada por Ralph Expach, Javier Meléndez, Daniel Haering y Miguel Castillo, “la falta de presencia del Estado deja a estas comunidades vulnerables a la explotación por parte de grupos criminales que aplican una variedad de tácticas –tanto las amenazas y acciones de violencia como la distribución del dinero, los servicios públicos y otros beneficios- para obtener el compromiso, la aceptación o en algunos casos, incluso el apoyo de residentes locales”.

Me parece interesante e importante tomar todo esto en cuenta para la próxima vez que nos preguntemos el por qué de una manifestación a favor de un capo del narcotráfico. La realidad no es en blanco y negro y la gente de las localidades que no ve el problema del narcotráfico a nivel macro, basa su apoyo en un simple análisis de costo/beneficio. El narco, comúnmente satanizado, muchas veces les trae progreso económico, escuelas, hospitales, recreación y hasta un cierto grado seguridad a las comunidades. Es por esto que en el momento en que las autoridades lo capturan, el que queda mal ante los ojos de la gente, es el mismo gobierno. 

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502

30 de abril de 2014, 22:04

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