Los colores más buscados del atardecer

Los colores más fuertes llenan de calor los corazones

Los colores más fuertes llenan de calor los corazones

El gran sol mediterráneo baña de dorado la costa blanca de Santorini mientras un velero surca sus aguas disfrutando del atardecer.  Los característicos colores del atardecer, en donde prevalecen los rojizos, dorados y naranja amarillos de las últimas horas del día  suelen mostrar la grandiosidad del astro rey, ofreciendo calma e intimidad. Algunos lugares del mundo pueden ofrecer los más espectaculares atardeceres brindando emociones únicas e irrepetibles. Aquí algunos hermosos sitios para disfrutar de esa maravillosa hora del día.

El atardecer en Birmania se disfruta mejor desde la altura que ofrece un globo aerostático.
El atardecer en Birmania se disfruta mejor desde la altura que ofrece un globo aerostático.

La arquitectura brinda también espacios místicos como los templos Bagun en Birmania en donde los colores y el escenario de las cúpulas llenan de calor el corazón.   

Este monumento neolítico inglés en Wiltshire también es ideal para presenciar un atardecer
Este monumento neolítico inglés en Wiltshire también es ideal para presenciar un atardecer
Los rayos del solsticio de verano son únicos  a la hora del atardecer desde este lugar en el Reino Unido que es un santuario de adoración, centro curativo y observatorio astronómico.

La despedida del sol en las costas de la isla de Santorini
La despedida del sol en las costas de la isla de Santorini
 La pequeña isla de Grecia está considerada como el santuario del atardecer y desde sus acantilados blancos se puede disfrutar del sol del Mediterráneo, con sus pequeñas casas de cal y techos cóncavos. Así es la grandeza del astro sol y la oportunidad que le brinda para maravillarse y entretenerse con un espectáculo natural que no le costará absolutamente nada. No importa el lugar del mundo donde usted esté. 

Cuando he estado trabajando todo el día, un buen atardecer me sale al encuentro
Johan Wolfgang Goethe
Poeta alemán

29 de septiembre de 2013, 13:09