Una madre guatemalteca y su hijo ganan lucha en Estados Unidos

La madre guatemalteca que pasó más de ocho meses refugiada junto a su hijo en una iglesia de Austin, Texas, Estados Unidos, para evitar su deportación podrá permanecer en dicho país, después de que las autoridades de inmigración le brindaran un permiso de acción diferida, según informaron activistas proinmigrantes y líderes religiosos que la apoyaron.

Hilda Ramírez de 27 años, y su hijo Iván de 10, se refugiaron en la iglesia presbiteriana Saint Andrews el 9 de febrero, después de que la madre agotara las opciones legales para quedarse en Estados Unidos.

  • POLÍTICA...

Ramírez es la segunda inmigrante guatemalteca en poco más de un año que consigue quedarse en Austin luego de refugiarse en una iglesia. En junio de 2015, Sulma Franco, una activista de la comunidad  LGBT pasó dos meses refugiada en la First Unitarian Universalist Church, antes de recibir un perdón de deportación.

Ramírez, quien llegó al país en 2015 huyendo de la violencia doméstica, pasó once meses detenida en un centro de detención de familias en Texas, dijo que se sentía feliz porque ahora podrá salir del templo, trabajar y buscar darle una vida mejor a su hijo.

  • PROMESAS DE CAMPAÑA...

Ella está dispuesta a ganarse la vida de “lo que sea, ya sea en la cocina, en la limpieza”, dijo. Aunque primero ella espera salir, respirar el aire, caminar e ir a visitar a sus amigas y quizá ir a visitar a su hermana.

Ramírez podrá quedarse en el país debido a que será beneficiaria en una acción diferida, según informó Daniel A. Bible, director de la oficina del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, en una carta enviada a la abogada de Ramírez.

En el documento, Bible dice que “basado en la documentación y evidencia revisada, encuentro que la totalidad de las circunstancias apoyan el ejercicio de una discreción favorable”. Luego agrega que se ha aprobado la petición de acción diferida, que es diferente al proceso conocido como DACA, que beneficia a los llegados en la infancia, para un periodo de doce meses.

De momento, Ramírez y su hijo seguirán viviendo en la iglesia, a la espera del permiso de trabajo de la guatemalteca, para posteriormente buscar un lugar donde residir.

* Con información de: Mundo Hispánico 

28 de octubre de 2016, 10:10

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