El mago de la noche: la historia de Jorge "El Mágico" González

Es un día normal, en la vida de un tipo normal. Es decir, este hombre se levanta y se bebe el café como cualquier otro. Su rostro ilustra la misma sonrisa que ha expresado desde hace muchísimos años. La casa también es normal, tiene una cocina, un comedor, un salón y un balcón. Afuera no hay demasiado que llame la atención: la carretera, el ruido de los carros y en las noches, las luces de los anuncios publicitarios. Es San Salvador

La cuestión es que la persona de la que hablamos no es una persona común y corriente, como él quiso, quiere y querrá parecer. El tipo que bebe el café es alguien de quien Diego Maradona dijo que es "uno de los mejores que ha visto en su vida". Se trata del salvadoreño Jorge ‘el Mágico’ González, quien anotó un gol que recientemente fue nominado como uno de los mejores de la historia del fútbol español.

Hace exactamente dieciséis años, Jorge González se retiró como futbolista profesional. El equipo de su adiós tampoco llama demasiado la atención; el FAS de El Salvador.

Fue la despedida de un héroe del fútbol, una leyenda en Cádiz, y un fiestero de primera. 

Las ganas de juerga no me las quita ni mi madre
Jorge González

Existe un rumor que asegura que el Mágico no fichó por el Barcelona por estar borracho, y que faltaba a los entrenamientos porque tenía resaca. 

La verdad es que él era conocido por su talento con los pies y porque amaba la fiesta. ¿Era realmente un aficionado a la bebida como creen algunos? Pues en un documental de la cadena norteamericana ESPN, hablan varios de sus compañeros. "No era un gran bebedor…, la verdad es que nunca lo vi mareado o algo, a veces solo tomaba leche", dice José María Linares, excompañero suyo. Incluso el entrenador David Vidal, quien lo tuvo en su primera etapa del Cádiz, admite que el salvadoreño llevaba una vida ‘desordenada’ pero que no bebía alcohol. 

El "flaco", le llamaban algunos. (Foto: Wikipedia)
El "flaco", le llamaban algunos. (Foto: Wikipedia)

Hay que retroceder en el tiempo para conocer a este genial personaje: Jorge González era un ídolo en El Salvador, que deslumbraba con su capacidad técnica. Por lo tanto, el Paris St. Germain y el Cádiz, entre otros, se interesaron por él en 1982. Su respuesta en cuanto a la oferta del club francés fue muy simple: ¿qué hago yo en una ciudad tan grande donde se habla un idioma que no conozco? Ante esta decisión, Cádiz se volvió su destino, y eventualmente, su amor eterno. 

El gol al Barcelona

Todos recuerdan aquel gol de Leo Messi contra el Getafe en la Copa del Rey, pero pocos de esta generación saben que el Mágico hizo una maravilla contra el Barça. Fue el 26 de noviembre de 1983, cuando Jorge González marcó un golazo inolvidable.

Aunque es un gol digno de admirar, a la afición no le pareció ‘bonito’, que Jorge vivía de fiesta nocturna y en muchas ocasiones no iba a entrenar. El entrenador David Vidal lo dejó de convocar tras fallar 18 días seguidos y la gente se comenzó a enojar.

Su excompañero de equipo, Hugo Vaca, dijo para ESPN que Jorge hacía cosas en los entrenamientos que no se le habían visto a nadie más… cuando realmente tenía la decencia de presentarse. 

"Dormía mucho, desde 15 a 20 horas al día", dice Vidal

Resulta que el gran Jorge González amaba su cama, salía demasiado y se negaba a cumplir las reglas.

El salvadoreño, visiblemente afectado por el castigo que le había impuesto el Cádiz, confesó en una entrevista: "Soy indisciplinado pero no puedo remediarlo, es que soy así". 

Esto fue, precisamente, lo que evitó que Jorge González jugara en el FC Barcelona. A la directiva le pareció inapropiada su conducta fuera del campo, a pesar de habérselo llevado a una gira por Estados Unidos donde convenció a todos que podía llegar a ser uno de los mejores del mundo. En realidad, el intento de fichaje por el club azulgrana comenzó mal muy pronto, cuando González perdió el avión que lo llevaría al encuentro con el Barça porque llegó tarde al aeropuerto. 

Soy indisciplinado pero no puedo remediarlo, es que soy así
Jorge González

Al final el talentoso jugó un corto periodo en el Valladolid, antes de volver al Cádiz, club de sus amores. (En dicho club estuvo de 1982 a 1984 y de 1986 a 1991).

Durante su segunda etapa en el Cádiz tuvo una cláusula en la que se establecían multas por su comportamiento fuera del campo. La idea era que el Mágico redujera muchísimo sus salidas nocturnas y se dedicara más a jugar al fútbol. El resultado de esta cláusula fue uno solo: gran parte de su salario se iba en dichas multas.

En 1991 recibió una oferta del Atalanta italiano y su respuesta fue simple: "si no hay pescado frito, no voy."

Terminó por irse al FAS en 1991 donde se retiró en 2000, a los 42 años. 

Mucho se dice del Mágico, en especial sobre su vida nocturna. Los bares le abrían a la hora que él quisiera, era amigo de los dueños de las discotecas… pero no destacaba solo por eso: regalaba su ropa de invierno a los más necesitados, como confirman sus excompañeros Pepe Mejía y Kiko Narváez para ESPN. 

Mejía recuerda especialmente que Jorge nunca tenía ropa de invierno así que él tenía que prestársela, por más que luego su mujer viera a un vagabundo con esa chaqueta. 

Entre sus gambetas, su amor por la fiesta y su generosidad, el Mágico se volvió una leyenda con todo merecimiento. "El tacto que tenemos nosotros en las manos lo tenía él en los pies, era un verdadero artista", recuerda Vidal. 

Por si quedan dudas sobre la leyenda que llegó hacer, aquí queda esta canción que le escribieron los aficionados gaditanos. 

La última parte de esta canción deja muy claro lo que queda del Mágico en Cádiz: "Una escuela de fútbol de Cádiz, el único nombre que puede tener…¡es el de Jorge González!"

Pero, para entender al 100% a este carismático hombre, no hay nada mejor que escucharlo a él: "reconozco que no soy un santo, que me gusta la noche y las ganas de juerga no me las quita ni mi madre. Sé que soy un irresponsable y un mal profesional, y puede que esté desaprovechando la oportunidad de mi vida. Lo sé, pero tengo una tontería en el coco: no me gusta tomarme el fútbol como un trabajo. Si lo hiciera no sería yo. Solo juego por divertirme."  

Jorge González, como colaborador de la selección de El Salvador. (El Diario de Hoy)
Jorge González, como colaborador de la selección de El Salvador. (El Diario de Hoy)

* Con información de ESPN, El Diario de Hoy, Marca y Mundo Deportivo. 

14 de octubre de 2016, 09:10

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