El marchista francés y la mayor hazaña vista en Río de Janeiro

Los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro nos han dejado grandes historias de lucha y perseverancia, incluso algunas se han convertido en verdaderas hazañas, por lo que las historias a contar son muchas y traen consigo grandes lecciones.

Pero una historia que definitivamente es punto y aparte es la del francés Yohann Diniz, quien compitió en la prueba de 50 kilómetros de marcha. A pesar de haber tenido varios obstáculos, logró completar la prueba y no solo llegó a la meta sino además logró un valioso octavo lugar. 

  • La adversidad en atletismo:

El francés, de 38 años, es el poseedor del récord mundial en esta especialidad, con un tiempo de 3 horas, 32 segundos y  33 centésimas. Es una de las estrellas mundiales de ese deporte.

El marchista fue uno de los que salió de la línea de meta en punto de las 5 de la mañana (hora de Guatemala) y unos kilómetros después quedaron evidenciados sus problemas gastrointestinales, a tal punto que no aguantó más y sus necesidades fisiológicas lo traicionaron, pero por más increíble que parezca, siguió compitiendo.

A pesar de sus evidentes problemas y su incomodidad, sus pies no dejaban de moverse y al kilómetro 35, como si fuera poco, cayó al suelo. Lejos de darse por vencido, se levantó y siguió caminando.

Diniz incluso fue líder a la altura del kilómetro 15, cuando ya los problemas estomacales empezaban a menguar su rendimiento.

  • El drama en ciclismo:

Al final el francés, con su uniforme manchado y adolorido por la caída, entró en octavo y demostró que la perseverancia a veces también tienen que luchar contra el bochorno y la mala fortuna, pero que aún así, siempre valdrá la pena seguir compitiendo.

Con información de Libertad Digital.

19 de agosto de 2016, 13:08

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