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¡Me regalaron una mascota para Navidad! ¿Y ahora, cómo hago?

Regalar mascotas es una forma de abuso: ¡no lo hagas! Las mascotas no son juguetes, son seres vivos. (Foto: Imagesci)

Regalar mascotas es una forma de abuso: ¡no lo hagas! Las mascotas no son juguetes, son seres vivos. (Foto: Imagesci)

Espero que todos hayan pasado unas maravillosas fiestas. Tarde escribo este episodio. Debí prevenirlos: ¡no regalen mascotas para Navidad! Ni para cumpleaños ni ninguna otra ocasión en la que haya que dar un regalo.

Regalar una mascota es en cierta manera una forma de abuso.  Si la gente no tiene mascotas, seguramente es porque no quiere hacerse cargo de ellas.  ¡Tan lindo que se ve el cachorrito de mes y medio con una moñita! Claro, se ve precioso: emanando ternura hasta por el traserito... Pero estamos regalando una "carga llena de responsabilidades" y no todos desean llevar este peso.

No demos un animal a una persona que no tiene porque su fin será el patio, la terraza o incluso la calle.
Marcela Fernández
, columnista

Diré algo muy extraño: regalar un animalito es el peor presente, porque no solo estamos regalando la mascota, sino gastos y mucha responsabilidad. Y como decía anteriormente, hay gente que no sirve para ser responsable.

Es cuestión de lógica simple. Una mascota no es igual a un juguete.  Los animales tienen vida: comen, lloran, necesitan atención, hacen necesidades, travesuras, etc.  Los juguetes, tristemente, como la película de Toy Story, se llegan a convertir en adornos o finalizan su tiempo útil de vida en el cajón de los recuerdos.

Muchas mascotas regaladas se convierten en juguetes abandonados. ¡Tú no quieres eso! (Foto 123RF)
Muchas mascotas regaladas se convierten en juguetes abandonados. ¡Tú no quieres eso! (Foto 123RF)

Muchas mascotas que se regalan para estas fechas se convierten en el típico juguete olvidado. Encerrado en un patio de dos metros cuadrados, sin una pizca de atención. ¡No hombre! ¡Caramba! ¡Qué terrible crueldad! No demos un animal a una persona que no tiene porque su fin será el patio, la terraza o incluso la calle. Muchas personas son malas y no entienden la maravilla de la naturaleza.  Evitemos que haya más animales maltratados en el mundo ¡No regales mascotas!... Sí. Esta frase va con ira: lo admito.

Si vemos que algún amigo o familiar necesita un animalito, es mejor enseñarle la cultura de la adopción de animales abandonados o maltratados.

Como en todo en esta vida, siempre hay excepciones.  Es factible regalar una mascota cuando el agasajado lo implora con el corazón en la mano.  Pero antes de adoptar o comprar (recomiendo más la adopción), debemos poner todas las cartas sobre la mesa y cuestionar al pedigüeño si está de acuerdo en lo siguientes puntos:

Quien quiera una mascota debe estar dispuesto a educarla. (Foto: Wikihow).
Quien quiera una mascota debe estar dispuesto a educarla. (Foto: Wikihow).

a) Disponibilidad para entrenar al cachorrito durante un mes sin descanso a hacer sus necesidades afuera.

b) Paciencia y disponibilidad para limpiar las heces y los orines en las alfombras, piso o cama.

c) Tiempo suficiente para jugar todos los días con la mascota.

d) Estar de acuerdo en terminar rápidamente las tareas escolares para dedicar tiempo al animalito.

e) Estar en forma y disponer de tiempo diario para sacar a pasear o caminar a la mascota.  (Si es gato, es un poco distinto; ellos no salen a pasear porque se van. Los gatos necesitan juegos).

f) Saber que los animales necesitan cuidados veterinarios, vacunas y algunas veces medicamentos.

g) Tener la paciencia suficiente para escuchar sus ladridos, aullidos, ronroneos, etc.

h) Tener siempre a la mano una cámara fotográfica para retratar todos los momentos significativos de tu mascota.

¿Solo? ¡Uff! La lista se puede alargar más pero puedo hacer que alguien se arrepienta de tener mascotas.

Sacar a pasear a tu mascota y jugar con ella también es un compromiso. (Foto: adopta)
Sacar a pasear a tu mascota y jugar con ella también es un compromiso. (Foto: adopta)

Si la persona que desea una mascota no le importa todo el sacrificio que ello implica ¡Bienvenido sea el animal! Cuando no te importan las arduas tareas que conllevan las mascotas, entonces serás un excelente amo.

¿Qué hago si me regalaron una mascota?

Los niños son quienes generalmente piden este tipo de regalos.  Recuerdo las palabras del Santa Claus que llegó a mi casa para Nochebuena:  "No te pude traer el ser peludo y con patitas que me pediste porque era muy pequeño. Si lo traía desde el Polo Norte, se iba a congelar y morir del frío y tú no quieres eso ¿verdad?",  cuestionó a mi sobrino.  El niño comprendió perfectamente y la Navidad prosiguió como si nada.

Es simpático, pero la bolita peluda y con patitas llegó tres días después de Navidad. Un Westie bebé ha llegado a la casa de mi hermano. Mi sobrino está feliz y creo que serán buenos amos.  Además la perrita es una hermosura. Es tan pequeña que necesita usar cascabeles para que no se pierda con el color del piso.

En la casa de mi hermano hay una cachorrita Westie. Creo que ellos serán buenos amos. Cuando las personas están dispuestas a hacer todos los sacrificios por un animalito, entonces ¡sí!, es factible ponerle moña a un cachorrito.
En la casa de mi hermano hay una cachorrita Westie. Creo que ellos serán buenos amos. Cuando las personas están dispuestas a hacer todos los sacrificios por un animalito, entonces ¡sí!, es factible ponerle moña a un cachorrito.

Si eres padre de familia y alguien regaló una mascota a tus hijos, aprende a convivir con ella y estudia consejos para criar un animal. No es nada complicado.  Es una responsabilidad que puede llevarse con mucho entusiasmo.  Existe mucha bibliografía para saber cómo cuidar un animal; no te desanimes.

Ahora bien, si no deseas la mascota en lo absoluto, ofrécela en adopción.  Nunca lo saques a la calle ni lo abandones.  Si no deseas tener mascotas, llama a las agencias que se dedican a ubicar perritos o gatitos y entrégalo. Ellos lo cuidarán bien y le buscarán un hogar en donde sí deseen emprender una genial aventura familiar rodeada de alegrías, patitas, rabos, etc.

He de confesarles un terrible secreto. Yo regalé una mascota una vez.  ¡Gulp! Sí. Yo.  Bueno, en realidad fue un "autoregalo", porque esa mascota que regalé es mi perro salchicha Max. ¡Jajajaj! Ya les contaré en el próximo blog donde finalmente les presentaré a mi manada.

05 de enero de 2014, 23:01

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502
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