Mejor hablemos de María Chula...¿o no?

La propietaria de la empresa María Chula se disculpó en conferencia de prensa, luego de la denuncia presentada por Codisra. (Foto: María Chula/facebook) 

La propietaria de la empresa María Chula se disculpó en conferencia de prensa, luego de la denuncia presentada por Codisra. (Foto: María Chula/facebook) 

Para distraer a los guatemaltecos, para encender sus pasiones y descarrillar cualquier discusión, nada tan eficaz como el tema étnico.

“Racistas ignorantes”/”Progres histéricos”

Si este gobierno tuviera estrategas capaces de manipular escenarios políticos, uno creería que la Comisión Presidencial Contra la Discriminación y el Racismo, CODISRA, denunció a la empresa “María Chula” para meterle una candela de dinamita a las redes sociales.

Pero como no los tienen, es de presumir que la distracción les cayó del cielo.

“Racistas ignorantes”/”Progres histéricos”

Hace apenas diez días, el Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) destaparon un nuevo caso de corrupción, similar en dimensiones al “tsunami” que desataron hace un año, cuando iniciaron el proceso del caso "Cooptación del Estado".

Sin embargo, el revuelo que se formó en torno a este nuevo proceso, que tiene en el epicentro al ex ministro de Comunicaciones, Alejandro Sinibaldi, duró poco.

“Racistas ignorantes”/”Progres histéricos”

En vez de reflexionar sobre los potenciales alcances del caso, los guatemaltecos prefirieron lanzarse de cabeza en la tormenta de María Chula.

Quizá después de dos años de corrupción, los guatemaltecos están hastiados, pues los juicios se entrampan y la “vieja política” permanece.  Al asco y la indignación, han seguido las dudas y sobre todo, el miedo.

Unos protestan porque quieren ver rodar cabezas que no caen. Otros refunfuñan porque temen que si las autoridades siguen escarbando, no quedará santo parado.

“Racistas ignorantes”/”Progres histéricos”

 Quizá por eso las redes prefirieron cambiar de tema: hablar, o mejor dicho, pelear en terrenos más familiares, donde podamos aferrarnos a las viejas certezas, solazarnos en el griterío de las acusaciones mutuas convertidas en lugares comunes, refugiarnos en la burla y el chiste fácil.

“Racistas ignorantes”/”Progres histéricos”

Los guatemaltecos somos expertos en eso: en evadir la discusión incómoda, en fingir que no vemos el problema colosal que nos aplasta, en hacer como que no pasa nada y aguantar, postergar al infinito.

También es verdad que el racismo y la exclusión estructural que hemos generado como sociedad forman parte de esos temas que evitamos.

 “Racistas ignorantes”/”Progres histéricos” “¡Racistas ignorantes!”/”¡Progres histéricos!” “¡Racistas ignorantes!”/”¡Progres histéricos!”

Cómo estaremos de abrumados por el tema de la corrupción –sus alcances e implicaciones—que elegimos abofetearnos con ese conflicto ancestral que enfrentar ese otro tema que exige de nosotros soluciones concretas y contundentes, pero sobre todo, que nos las exige ya, porque nos asedian los tiempos: tiempos procesales (los de los juicios que se alargan maliciosamente) y tiempos de mandatos (el de la Fiscal, por ejemplo) y tiempos de procesos electorales (generales y de cortes).

“Racistas ignorantes”/”Progres histéricos”

Yo no digo que no hablemos de racismo: es un tema crucial. No toda la polémica de María Chula fue puro rifirrafe. Vale la pena ahondar en la discusión de las relaciones interétnicas, pero con seriedad, sabiendo que el asunto no se reduce a intercambiar insultos, hacer chiste o buscar el origen etimológico de las palabras. Y en especial, que no llegaremos a ninguna parte si cada cual asume que está en un peldaño superior al otro.

Ahora bien, más nos vale entender que en estos momentos, el tema de la corrupción no admite dilaciones: requiere de liderazgo decidir cómo se va a enfrentar en tribunales y sobre todo, cómo vamos a reformar el sistema para limpiar la mesa del futuro y cambiar las reglas que han convertido a Guatemala en una cloaca.

“Racistas ignorantes”/”Progres histéricos”

Ahora bien, los procesos que hay en tribunales reclaman acciones de corto y largo plazo. Reclaman sobre todo nuevos acuerdos. No podemos pretender que no hemos visto lo que hemos visto. Mejor nos sentamos a discutir que vamos a hacer al respecto.

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*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502

24 de julio de 2017, 05:07

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