Michael Phelps agranda su leyenda olímpica en Río

A pesar que ya había ganado 18 medallas de oro en unos Juegos Olímpicos, Michael Phelps se mostró especialmente feliz con la número 19. El nadador estadounidense se coronó con su equipo en el relevo de 4x100, y los estadounidenses subieron a lo más alto del podio. 

Y es que Phelps, la máxima leyenda del olimpismo, no la tuvo fácil para llegar a Río 2016. Después de su espectacular actuación en Londres 2012, Phelps anunció su retiro, diciendo que ya no tenía ambición por lograr más éxitos. 

Sin embargo, la decisión apenas duró un año, aunque dos arrestos por conducir bajo efectos del alcohol (en 2014) pusieron en duda si realmente podría llegar a Río. Además, recibió una suspensión de seis meses, que lo dejó fuera del Mundial de Natación de 2015. La prensa amarillista comenzó a especular si su severo alcoholismo (del que logró salir en 2004) estaba de vuelta. 

Phelps tomó entonces una decisión que ahora parece perfecta: no bebería ni una gota de alcohol durante su preparación para Río. Así, el norteamericano se clasificó sin demasiados problemas para Brasil, y ahora ya vimos lo que puede hacer. 

Acompañado de su madre, su esposa Nicole y su bebé de tres meses, Phelps volvió a dar una lección en la piscina del Estadio Acuático de Río. Con él se subieron al podio los nadadores Caeleb Dressel, Ryan Held y Nathan Adrian, sus compañeros de equipo. 

Se trata de medalla olímpica número 23 en la carrera de Michael Phelps y la 19 de oro, y la cosa no termina allí: Phelps todavía tiene que competir en los 200 y 100 metros mariposa, eventos en los que podrá agrandar aun más su leyenda.

08 de agosto de 2016, 07:08

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