¿Muerto el rey? El Real Madrid golea al Atlético por la Copa

Los jugadores del Real Madrid celebran una de las anotaciones ante el Atlético de Madrid por el juego de ida de las semifinales de Copa del Rey. (Foto: Dani Pozo/AFP)

Los jugadores del Real Madrid celebran una de las anotaciones ante el Atlético de Madrid por el juego de ida de las semifinales de Copa del Rey. (Foto: Dani Pozo/AFP)

El Real Madrid goleó a los colchoneros, actuales campeones de la Copa del Rey, y los dejó contra las cuerdas tras derrotarlos por 3-0 en la semifinal de ida celebrada en el estadio Santiago Bernabéu.

El conjunto blanco, más ambicioso que un rival que pretendió no salir del guión que acostumbra, acabó con la impecable racha del líder de Primera, que acumulaba hasta la fecha 23 partidos seguidos sin perder. Desde el 19 de octubre del pasado año, contra el Espanyol

De paso, el conjunto madridista se quitó un peso de encima. El psicológico. Ante un rival con el que había caído en los dos partidos recientes en los que se había enfrentado. En la final de Copa y el de Liga del presente curso.

El Real Madrid volvió a prescindir de Gareth Bale, que se quedó al margen de la convocatoria de un partido que arrancó con los papeles definidos. Encontró el equipo de Carlo Ancelotti dificultades para elaborar con soltura ante un rival ordenado, con Diego Ribas, la flamante adquisición invernal, como titular por primera vez en esta nueva etapa.

Conoce el brasileño en qué consisten los manejos de su técnico, que apostó también por Raúl García de inicio. El orden, la presión y la concentración rojiblancas espesaron también al Madrid en ataque. Un centro de Luka Modric rematado de cabeza por Karim Benzema que sacó Gabi cuando enfilaba portería y un remate del turco Arda Turán que frenó Iker Casillas fueron las únicas acciones que se escaparon al orden.

Jesé Rodríguez anotó el 2-0 para el Real Madrid al minuto 57 del juego. (Foto: Gerard Julien/AFP)
Jesé Rodríguez anotó el 2-0 para el Real Madrid al minuto 57 del juego. (Foto: Gerard Julien/AFP)
Fue, de hecho, una acción sin aparente peligro, una subida sin excesiva convicción de Pepe el que resultó una solución. Di María desahogó hacia el defensa que lanzó un zapatazo desde fuera del área. El balón tenía pinta de ir fuera pero en su camino se topó con el argentino Emiliano Insúa, que lo cambió de dirección, fuera del alcance del belga Thibaut Courtois y hacia la red.

Acto seguido Iker desbarató una ocasión de Miranda. Salió atento para interponerse a un centro que recibió en el área el central brasileño y evitó el empate.

Simeone inyectó oxígeno a su equipo en el intermedio. Dejó a Diego en la ducha y dio entrada al uruguayo Cristián 'Cebolla' Rodríguez. Empujó al inicio. Un córner rematado por el uruguayo Diego Godín salió por encima del larguero de Iker.

El mazazo blanco llegó antes del cuarto de hora, con un centro de Di María que remató a la primera Jesé. El segundo. Otro gol importante del canario, que sobresale en las grandes citas. Barcelona, Valencia, Bilbao y ahora ante el Atlético Madrid. Un mérito más.

Simeone recurrió a Adrián para enmendar la plana y después a José Sosa. Eran los peores momentos de su equipo ante un rival en plena ebullición que buscaba la sentencia.

Iker Casillas sumó 8 juegos consecutivos son recibir gol. (Foto: Dani Pozo/AFP)
Iker Casillas sumó 8 juegos consecutivos son recibir gol. (Foto: Dani Pozo/AFP)
Sin embargo, Modric sacó bajo palos un remate de cabeza de Godín. Iker estaba batido. Pero un nuevo rechace acentuó el castigo rojiblanco. Un disparo de Di María que desvió Miranda supuso el tercero.

El Atlético, que firmó uno de sus encuentros más grises en la era Simeone, bajó los brazos. Al amparo del choque de vuelta y una noche épica en su estadio.