Necesitamos un Fiscal General que no proteja a los corruptos

Otto Pérez Molina bromea con sus abogados, el día que intentó recuperar su libertad, aduciendo una enfermedad cardíaca. (Foto: Wilder López/Soy502).

Otto Pérez Molina bromea con sus abogados, el día que intentó recuperar su libertad, aduciendo una enfermedad cardíaca. (Foto: Wilder López/Soy502).

Los miembros del #PactoDeCorruptos ahora buscan reformar la ley de Antejuicio para proteger a los políticos corruptos que hoy gobiernan a Guatemala. Con esto quieren evitar, entre otras cosas, que un día, cuando ya no gocen de inmunidad, el MP los pase a buscar a las 6 de la mañana para que rindan cuentas ante la justicia.

Aunque la aprobación de estas reformas sería un retroceso en la lucha contra la corrupción, más lo sería si el o la próxima Fiscal General y Jefe del MP no es una persona idónea para el cargo. Por eso los guatemaltecos, aparte de rechazar las reformas a la ley de Antejuicio, tenemos que estar vigilantes del proceso para elección de Fiscal General y exigirle al Presidente Jimmy Morales que escoja a alguien que no tenga conflictos de interés.

 

 

Si el próximo Fiscal General los tiene, es decir, si sus intereses privados —como relaciones con políticos, empleados públicos, o empresarios— interfieren, o se percibe que interfieren, con sus funciones oficiales, entonces es muy difícil que pueda desempeñarse de forma imparcial, objetiva e independiente al frente del MP. 

Lo anterior podría incluso llevarnos a una situación peor de la vivimos antes de la llegada de la CICIG a nuestro país en 2007. Esto debido a que, sin un Fiscal General idóneo, correríamos el riesgo de que el MP, aún teniendo la capacidad institucional necesaria, no investigue ni persiga penalmente a los políticos corruptos de este y otros gobiernos —y a quienes los han financiado para llegar al poder.

También peligraría lo logrado a partir de 2015 cuando el MP y la CICIG sacaron a la luz la corrupción en el gobierno de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti. Esto pues el nuevo Jefe del MP, buscando proteger sus intereses privados, podría suspender los actuales procesos penales en contra de políticos y empresarios que no han tenido ningún empacho en vaciar las arcas del Estado.

Los guatemaltecos tenemos que rechazar las reformas a la ley de Antejuicio que propone el diputado Fernando Linares Beltranena.

También tenemos que estar vigilantes, pues cuando el Presidente Morales escoja al próximo Fiscal general, ya no habrá marcha atrás. Guatemala podría retroceder significativamente en el combate contra la corrupción y esto se traduciría, entre otras cosas, en menos inversión en el país, en una crisis más aguda en los hospitales públicos, en peores carreteras y en más criminalidad.

Exijamos al Presidente que escoja a un Fiscal General sin conflictos de interés y que ya haya demostrado su valentía e integridad en la lucha contra la corrupción.

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08 de marzo de 2018, 17:03

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502
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