Osvaldo, un rojo al que ni una bala apagó su amor por el fútbol

Osvaldo Lorenzo, aficionado rojo originario del municipio de Sacapulas en Quiché, reside desde hace algunos años en la ciudad capital. El miércoles recién pasado, volvió a vivir un partido desde la tribuna del estadio Doroteo Guamuch Flores, luego de ser herido por una bala perdida que lo dejó sin la posibilidad de caminar.

Yo vengo por amor a Municipal, antes venía al estadio, pero después del accidente ya no pude seguir y esta es la primera vez que vengo desde que uso la silla de ruedas”, contó el seguidor escarlata de 32 años.

¿Qué fue lo que pasó?

Una bala perdida lo dejó sin la capacidad de mover sus piernas y debe usar una silla de ruedas para movilizarse. El accidente que lo condenó a estar sentado el resto de su vida ocurrió el 7 de enero de 2016. Él se encontraba con unos amigos comiendo en un restaurante de comida china, cuando unas personas pasaron disparando frente al lugar y una bala lo impactó en la pierna. Sin embargo, ni esta situación logró alejarlo del fútbol ni de su equipo.

Antes venía al estadio, pero después de mi accidente no pude seguir y esta es la primera vez que vengo desde ese entonces
Osvaldo Lorenzo
, aficionado rojo.

Sus primos son quienes lo acompañaron al clásico 297 entre Municipal y Comunicaciones. Ellos lo llevaron en el carro, lo transportaron en la silla de ruedas y adentro del estadio lo cargaron desde la entrada hasta el lugar donde se iban a ubicar para presenciar el partido más importante del fútbol guatemalteco.

Y es que el estadio de la zona 5 capitalina no cuenta con rampas de ingreso que faciliten la entrada a los aficionados con discapacidades físicas. Esto les complica el ingreso y seguramente aleje a más de uno de los partidos del balompié nacional. 

El amor al rojo está en la familia

A pesar de las dificultades, Osvaldo lució emocionado antes del inicio del partido porque tenía casi dos años de no estar sentado en una tribuna y lo extrañaba. “No me acuerdo quién me enseñó el amor por los rojos, pero fue desde que era muy pequeño”, dijo al ser cuestionado sobre cómo nació la pasión por el club.

Además mencionó que en su casa todos son seguidores del conjunto escarlata, con excepción de sus cuñados que son cremas. Por lo que la pasión por el fútbol y el color rojo es algo que comparte con su familia

Espero que este año sí podamos salir campeones, ya nos hace falta a todos los rojos
Osvaldo
, seguidor escarlata que fue víctima de la violencia en el país.

Esta es una historia de superación, pasión y amor por Municipal. Una muestra de que la frase “en las malas mucho más” va más allá de la situación por la que pasa el equipo e implica que uno está dispuesto a superar todas las adversidades y seguir siempre hacia adelante.

03 de marzo de 2017, 06:03

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