Daniel Ortega será candidato de nuevo en Nicaragua y sería reelecto

Nicaragua elegirá este 2016, en un ambiente de desconfianza de parte de la oposición hacia el árbitro electoral, a nuevos presidente, vicepresidente y 90 diputados nacionales, con la posibilidad de que el veterano exguerrillero Daniel Ortega alcance su cuarta reelección y tercera consecutiva. (Foto: EFE)

Nicaragua elegirá este 2016, en un ambiente de desconfianza de parte de la oposición hacia el árbitro electoral, a nuevos presidente, vicepresidente y 90 diputados nacionales, con la posibilidad de que el veterano exguerrillero Daniel Ortega alcance su cuarta reelección y tercera consecutiva. (Foto: EFE)

Nicaragua elegirá este 2016, en un ambiente de desconfianza de parte de la oposición hacia el árbitro electoral, a nuevos presidente, vicepresidente y 90 diputados nacionales, con la posibilidad de que el veterano exguerrillero Daniel Ortega alcance su cuarta reelección y tercera consecutiva.

En esos comicios generales, a celebrarse el primer domingo de noviembre, los sandinistas tendrán la opción de llevar a Ortega, de 70 años, como su candidato presidencial, gracias a la aprobación de unas polémicas reformas a la Constitución que lo habilita a aspirar a una nueva reelección.

Ortega, que retornó al poder en enero de 2007 tras haber ganado con el 38% de los votos las elecciones de noviembre de 2006 frente a dos fuerzas liberales divididas, mantiene un alto nivel de popularidad, según las encuestas.

En las elecciones de 2011, pese a que la Constitución lo prohibía, se presentó como candidato a la Presidencia gracias a una maniobra jurídica con la que burló la norma constitucional que se interponía entre él y su objetivo de mantenerse en el poder cinco años más.

Los magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia, sin presencia de magistrados opositores, declararon en octubre de 2009 inaplicable el artículo de la Carta Magna que impedía la reelección continua del presidente y limitaba a dos su número de mandatos.

Ortega fue reelegido en 2011 con 62.45% de los votos tras una cuestionada candidatura y una jornada electoral plagada de denuncias de irregularidades.

Ahora la última modificación constitucional, refrendada en 2014, establece la reelección presidencial indefinida, la posibilidad de elegir al presidente en primera vuelta y con mayoría simple de votos.

No obstante, pese a que la enmienda constitucional le allana el camino a aspirar a una nueva candidatura, Ortega se ha resistido a confirmar si aspira a ser reelegido.

Sin embargo, su esposa, Rosario Murillo, quien ejerce el 50% del poder en Nicaragua delegado por el mandatario, afirmó en septiembre de 2012 en un acto electoral de su partido que Ortega "tiene que ganar las elecciones en 2016", con lo que asumiría el cargo en enero de 2017.

Actualmente, Ortega es considerado por distintos sectores como el presidente de Nicaragua con más poder desde el dictador Anastasio Somoza Debayle, debido a que su partido, el FSLN, domina los cuatro poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Electoral), así como la mayoría de gobiernos municipales.

Además, es el jefe supremo de la Policía Nacional y del Ejército, y en las últimas reformas constitucionales estableció una alianza entre Ejecutivo, patronal y sindicatos.

El mandatario lleva más de la mitad de su vida como líder indiscutible del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), partido del que ha sido su único candidato presidencial en los comicios de 1984, 1990, 1996, 2001, 2006 y 2011.

Ortega, un exguerrillero que luchó contra la dinastía de los Somoza, también gobernó Nicaragua de 1985 a 1990, y fue coordinador de la Junta de Gobierno de 1979 a 1984.

En noviembre próximo se enfrentaría contra varios candidatos, entre ellos uno del Partido Liberal Independiente (PLI), el principal de oposición en Nicaragua, que junto a otros sectores han exigido al Consejo Supremo Electoral (CSE) que garantice elecciones libres y transparentes, y que las mismas sean vigiladas por observadores internacionales.

El PLI, cuyo principal dirigente es el actual diputado y excanciller Eduardo Montealegre, aún no ha definido su candidato, ya que su principal demanda es que los comicios sean libres, transparentes y observados porque no confía en el árbitro electoral.

El CSE es acusado por la oposición de alterar los resultados de las elecciones municipales de 2008 y las presidenciales de 2011 a favor de los sandinistas.

 

01 de enero de 2016, 18:01

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