La justicia, a los pies de la "Patrona"

Marixa Lemus, mejor conocida como La Patrona, está condenada a 94 años de prisión. (Foto: Alejandro Balán/Soy502)

Marixa Lemus, mejor conocida como La Patrona, está condenada a 94 años de prisión. (Foto: Alejandro Balán/Soy502)

Las autoridades del Organismo Judicial no saben cómo contemplar a Marixa Lemus Pérez, mejor conocida como “La Patrona”.

Esta mujer, que está condenada a casi 100 años de prisión por haber liderado una banda de sicarios y secuestradores donde participaba la propia Policía Nacional Civil, se ha fugado ya dos veces de cárceles del sistema.

La primera vez, en 2016, se escapó de Santa Teresa. Ahora, hace unos días, se fugó de nuevo del cuartel Mariscal Zavala.

Marixa Lemus fue capturada en El Salvador y llevada a Guatemala. (Foto: Alejandro Balán/Soy502)
Marixa Lemus fue capturada en El Salvador y llevada a Guatemala. (Foto: Alejandro Balán/Soy502)

Con semejantes antecedentes, lo lógico sería que la administración de justicia pensara en encerrarla como a Hannibal Lecter, el personaje de “El silencio de los inocentes”: bajo siete candados, en una bartolina con puerta de hierro y con camisa de fuerza.

Pero no. Lejos de eso, la cabecilla de una banda de secuestradores y sicarios, obtuvo varias atenciones de la jueza Silvia Morales, que tiene a su cargo el proceso por evasión de esta temida criminal.

La jueza ordenó que retiraran la cámara de seguridad de la celda, bajo el pretexto de que esa vigilancia viola su derecho a la privacidad y al pundonor, que le corresponden como mujer. También alivianó el régimen de visitas y ahora estará permitido que su familia le lleve alimentos.

La Patrona esperó en la carceleta de Tribunales. (Foto: Alejandro Balán/Soy502)
La Patrona esperó en la carceleta de Tribunales. (Foto: Alejandro Balán/Soy502)

Solo faltó que le enviaran una carta de disculpa. No sé qué diga la última orden del juzgado, pero bien podría contener este texto:

“Excelentísima señora Marixa Lemus, nuestra querida ‘Patrona’: Sírvase recibir nuestras más sentidas excusas por las incomodidades que ha debido padecer. Con toda razón, su abogado nos ha hecho saber que no la hemos atendido como usted se merece. Sabemos que es imperdonable recibir así a los clientes de su categoría, que sostienen con generosidad a nuestra cadena. Tenga la certeza de que corregiremos de inmediato esta situación para que usted disponga aquí de un ambiente agradable y eficiente, donde pueda relajarse y a la vez, seguir despachando sus asuntos desde nuestras instalaciones. Créame que nuestra intención es brindarle las condiciones óptimas para que pueda planificar a sus anchas la próxima fuga”.

Gracias a las cámaras de seguridad de la celda de Joaquín “El Chapo” Guzmán, se pudo determinar cómo este capo logró fugarse de la prisión “El Altiplano” y quiénes le ayudaron.

Después de dos intentos de fuga, Marixa Lemus no merece medidas más relajadas de seguridad, sino más severas. ¿Se siente observada cuando se cambia? Que se tape con la sábana. ¿No le gusta la comida? Que el director del centro carcelario se responsabilice en vez de hacer negocios con los alimentos.

Las nuevas medidas de las que dispone Lemus Pérez invitan a pensar muy, pero muy mal de la administración de justicia y de los tratos entre jueces y el sistema penitenciario.

¿Y si la última vez Marixa Lemus se escapó con todo y cámaras, qué se lo impedirá ahora?

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05 de junio de 2017, 05:06

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