Nuevo brote de roya alerta a caficultores en Huehuetenango y Jalapa

Guatemala es uno de los países más afectados por el hongo en las plantaciones de café. (Foto: Esteban Biba/Soy502) 

Guatemala es uno de los países más afectados por el hongo en las plantaciones de café. (Foto: Esteban Biba/Soy502) 

La roya del café continúa provocando daños en las plantaciones del aromático en el país y pese al combate orquestado por caficultores y gobierno la plaga no se detiene. Esta vez arrasa en lugares donde no había estado antes. 

La presencia de este hongo se ha reportado en las áreas altas de Huehuetenango y la zona montañosa de Jalapa, así como en la frontera con El Salvador

Nils Leporowski, presidente de la Asociación Nacional del Café (Anacafé), comentó que se trata de un brote fuerte en áreas donde los controles fueron mínimos, pues nunca habían sido afectados por este hongo. 

En estas áreas no había roya y ahora que está sigue expandiéndose. Tenemos que estar alertas con asistencia técnica para controlarla
Nils Leporowski
, presidente de Anacafé

La roya del café (un hongo que defolia las hojas y seca el grano) ha estado presente en la caficultura del país desde 1984 y el sector, de alguna forma, se acostumbró a su presencia hasta que la plaga fue incontrolable a finales de 2011 y devastó más de 193 mil 200 hectáreas de plantaciones entre 2012 y 2013.

Pese a este nuevo brote, Leporowski reconoce que las previsiones de producción de café para la temporada 2013/2014 siguen inalterables con 4 millones de quintales.

Riesgo constante

Gerardo de León, gerente de comercialización de la Federación de Cooperativas Agrícolas de Productores de Café de Guatemala (Fedecocagua), indicó que la plaga está “medianamente” controlada, lo que evita que en las áreas dañadas exista un nuevo brote de roya. 

A pesar de los controles y asistencia técnica el peligro persiste porque depende de los cambios climáticos, si hay excesiva lluvia o excesiva humedad o mucho calor
Gerardo de León
, gerente de comercialización de Fedecocagua

De León destacó que hubo acciones que ayudaron a controlarla: la asignación de 40 millones de quetzales, por parte del Ministerio de Agricultura y el apoyo de Anacafé junto con Fedecocagua a grandes y pequeños productores. 

Luz al final del túnel

El mismo Ministro de Agricultura, Elmer López, explicó que el tema de la producción no era tan grave como el problema del precio del quintal en el mercado internacional, el cual comenzó el año cotizándose a 111 dólares, siendo estos los precios más bajos durante los últimos 10 años.

Sin embargo, el precio comenzó a incrementarse a finales de enero pasado llegando a 114 dólares; para inicios de febrero llegó a 135 dólares y este miércoles alcanzó su registro más alto con 171.75 dólares por quintal. 

Paulo de León, analista del Central American Business Inteligence (CABI), indicó que la principal noticia que afecta la fluctuación en el precio es una sequía que sufre Brasil, fenómeno que daña gran parte de su producción. 

Paradójicamente la cosecha de más de 60 millones de quintales de café de Brasil provocó una sobreoferta en el mercado internacional empujando los precios a la baja. Ahora que la sequía les afecta, la oferta se regula y se balancea con la demanda motivando el aumento en los precios. 

El tema del precio es un alivio, pero los problemas persisten porque la roya no se ha ido. Los precios no se trasladarán inmediatamente y serán tangibles, solo si se mantienen, durante el segundo semestre del año
Paulo de León
, analista de CABI

Leporowski afirmó que el aumento es temporal y habrá que esperar hasta que se haga un recuento formal de daños. 

Por su parte, De León asegura que la producción se recuperará por completo hasta 2016, toda vez no se descuide el trabajo para mitigar el hongo.

20 de febrero de 2014, 11:02

cerrar