¡Ojo! Tu cerebro usa atajos para advertirte de los peligros

Este circuito neuronal es el encargado de transmitir la información más urgente para la supervivencia. (Foto: Archivo)

Este circuito neuronal es el encargado de transmitir la información más urgente para la supervivencia. (Foto: Archivo)

Un equipo de científicos ha descubierto que, ante situaciones peligrosas o que puedan suponer una amenaza para nuestra vida, el cerebro usa un "atajo" para enviar una alarma "ultrarrápida" a la amígdala, el área encargada de procesar, entre otras emociones, el miedo.

La investigación, publicada en Nature Neuroscience, ayudará a entender mejor trastornos como la ansiedad o las fobias, y otras enfermedades actualmente difíciles de tratar.

La amígdala es una de las partes más profundas del cerebro, que, desde el punto de vista evolutivo cuenta con estructuras subcorticales antiguas, como, además de la amígdala, el hipocampo, y otras posteriores como la corteza, la parte externa que cubre los dos hemisferios.

El circuito que llega a la amígdala es como la calzada de una ciudad romana. Sobre ella han pasado muchas otras civilizaciones pero todavía sigue en uso
Bryan Strange
, director de Laboratorio de Neurociencia Clínica

Esta parte del cerebro es la encargada de procesar el miedo y la mayor parte de las emociones de carga negativa como la ira.

"Cuando vemos imágenes de algo que puede ser una amenaza, la amígdala se activa, una actividad que se puede medir con resonancias funcionales y otras técnicas de neuroimagen", explicó Strange.

En el estudio publicado en Nature Neuroscience, los investigadores contaron con la colaboración de once pacientes en tratamiento por epilepsia, que durante una semana llevaron implantes de electrodos que registraban toda su actividad cerebral.

En el primero, se les mostró imágenes de caras con expresión neutra, de miedo y de felicidad.

"Cuando vieron las imágenes de caras con miedo, observamos que la actividad de la amígdala se encendía súper rápido, a unos 70 milisegundos, es decir, la amígdala detectaba una amenaza en tiempo récord", cuenta Strange.

Al mismo tiempo, los investigadores registraron la actividad en la corteza visual de esos pacientes y vieron que en este área del cerebro, tras ver las caras de miedo, la señal de respuesta tardó 170 milisegundos en llegar, es decir, cien milisegundos más tarde que a la amígdala, "un tiempo que en el cerebro es una eternidad", puntualiza Strange.

En un segundo experimento, los pacientes vieron escenas desagradables pero que no implicaban peligro.

En este caso, la actividad en la amígdala tardó unos 200 milisegundos, lo que significa que el cerebro sólo utiliza el atajo "para estímulos que representan una amenaza", concluye.

La investigación concluye que este circuito neuronal es el encargado de transmitir la información más urgente para la supervivencia, y que lo hace a tal velocidad que es una "reacción automática que no se puede controlar conscientemente".

13 de junio de 2016, 18:06

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