Lin Valenzuela, la mujer que le ganó la batalla al IGSS

El reloj marca la 1:30 de la tarde. Tras seis horas de espera, la incómoda silla de la Unidad de Consulta Externa del hospital de “Autonomía”, del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), empieza a parecer un buen lugar para tomar una siesta; sin embargo, la idea es interrumpida por un llamado a hacer fila en la ventanilla en la que, según prometieron, harían entrega del medicamento que le ayuda a vivir con un órgano ajeno a su cuerpo.

Al llegar a la ventanilla, la respuesta que obtiene Lin Valenzuela es: “No tenemos en existencia”, sin mayor información de cuándo podría regresar por sus dosis de Ciclosporina. El problema es que la paciente ya solo cuenta con medicamento para tres días más y debe ingerirlo a diario, ya que se trata del inmunosupresor que evita que su organismo rechace el riñón que le fue trasplantado tras una severa deficiencia renal. 

En el marco de la visita que Lin efectuó al IGSS en enero, se pidió información al departamento de comunicación respecto a la existencia de la ciclospirina y se confirmó que poseían un aproximado de 98 mil tabletas, lo que constituía una provisión para cinco meses.

Concurso de adquisición de Ciclosporina para pacientes "amparados".
Concurso de adquisición de Ciclosporina para pacientes "amparados".

Sin embargo, el motivo por el que Lin debía presentarse por dos o tres días consecutivos al IGSS para recibir lo detallado en su receta médica va más allá de un desabastecimiento. Ella, al igual que un alto porcentaje de usuarios, no está afiliada a una asociación de pacientes que cuente con un amparo que obligue al seguro social a proveer de ciclosporina.

Concurso de adquisición de Ciclosporina para pacientes "no amparados".
Concurso de adquisición de Ciclosporina para pacientes "no amparados".

Aunque todos los afiliados cumplen con el pago de las cuotas correspondientes para poder recibir los servicios del Seguro Social, parece no ser suficiente para recibir un trato preferencial que permita acceder a medicamentos. La división es tal, que al momento de requerir a los proveedores un nuevo ingreso en el sistema Guatecompras, el propio IGSS hace una aclaración de a quién va dirigida la compra, ya que los no amparados reciben medicamentos genéricos.

En el caso de Lin, esto podría haber llegado a su fin, ya que la Corte de Constitucionalidad (CC) otorgó una sentencia de amparo en contra de la Junta Directiva del IGSS por negar el acceso a la salud.

Si bien se trata de una resolución individual, la jefa de Supervisión Hospitalaria de la Procuraduría de Derechos Humanos, Zulma Calderón, considera que es un precedente, pues en múltiples monitoreos han descubierto que hay un trato diferencial entre los pacientes que están afiliado sa alguna asociación y los que no.

Es un vicio que ha predominado en la institución. Incluso hay médicos que en la consulta le piden el carné de afiliado a una asociación a los pacientes. Esto tergiversa la atención que se debe brindar
Zulma Calderón
, jefa de Supervisión Hospitalaria de la PDH.

Calderón advierte que, a diferencia de salud pública, en el IGSS “se mueven muchos intereses” por la defensa de los pacientes a cambio de “una cuota de afiliación a la organización”, lo que califica como una violación al derecho a la salud, ya que se repite con otros enfermos crónicos y destaca que, al igual que en otros padecimientos, un alto porcentaje (alrededor del 80 por ciento) no está asociado por falta de recursos.

Paula Barrios, representante de Mujeres Transformando el Mundo (MTM), destaca que el caso de Lin es un ejemplo de las deficiencia en la atención y tratamiento de los pacientes afiliados al IGSS y afirma que como organización estarán vigilantes de que se cumpla con lo comprendido en el amparo, ya que el mismo documento aborda una multa de 2 mil quetzales para cada integrante de la Junta Directiva en caso fallen a lo resuelto.  

El IGSS debe atender a todo ser humano en iguales condiciones, independiente de que sea parte de una organización
Zulma Calderón
, jefa de Supervisión Hospitalaria de la PDH.

Calderón agregó que más que un amparo, tras conocer la resolución de la CC, las autoridades del IGSS deben estar conscientes que el acceso a un trato adecuado y a medicamentos de calidad es un derecho con el que cuentan todos los afiliados, independiente de ser o no parte de una asociación. 

07 de junio de 2016, 12:06

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