Las palabras que trae el Eco

Varios acusados en el caso Cooptación del Estado presentaron recursos para impedir la declaración de Salvador Estuardo González, alias Eco. (Foto: Alejandro Balán/Soy502)

Varios acusados en el caso Cooptación del Estado presentaron recursos para impedir la declaración de Salvador Estuardo González, alias Eco. (Foto: Alejandro Balán/Soy502)

De nuevo estamos escuchando la voz de Salvador Estuardo González, alias Eco, tras superarse todas las objeciones presentadas en contra de que pudiese rendir su declaración en anticipo de prueba en el caso Cooptación del Estado. 

Articula de forma clara y apacible. Responde a todo lo que se le pregunta. Explica gráficas y líneas de mando. Recuerda, de forma precisa, quién dijo qué en tal o cuál reunión. Y con cada oración que completa, se infiere por qué algunos hicieron hasta lo imposible para evitar que sus declaraciones salieran a la luz.

“Eco” reiteró este martes que teme por su vida. Lo dijo en marzo de 2016, durante las audiencias de “La Línea” y ahora da a conocer detalles: en Pavoncito, asegura, se ofrecieron Q200 mil para silenciarlo, tanto a él como a Juan Carlos Monzón, los colaboradores eficaces de este caso que, al parecer, han demostrado ser todo lo eficientes y oportunos que se esperaba de ellos.

Las más recientes declaraciones de Salvador Estuardo González abonan en lo que se había dicho previamente, aunque ahora suman nombres y detalles dignos de destacar. Uno significativo es que en la estructura, según sus palabras, no cabían las estrecheces: un faltante de 200 quetzales de inmediato se pensó que era de 200 mil. Vaya expectativas. Porque por supuesto: ¿cómo iba a creerse que eran 200, si lo lógico era que fueran 200 mil?

El concepto de “empresa familiar” también podría emplearse para definir a la red. González se refirió al rol que jugaron Rosa Leal de Pérez, su hija Lisette y su nuera Luisa para hacer operativas las empresas relacionadas con el hoy ex mandatario. Días más tarde se conoció del papel que pudo haber desempeñado Lesbia, la hermana de Roxana Baldetti, en la administración del Hotel Mansión de la Luz, en La Antigua, propiedad de la ex vicepresidenta. ¿Antiguos colaboradores y amigos? También han estado presentes. Según González, el ex ministro Alejandro Sinibaldi (a quien esta semana se le allanaron tres propiedades), puso a disposición de Pérez Molina una empresa para lavar dinero

Administrar los bienes y los negocios paralelos de los ex jefes del Ejecutivo era una operación sistemática. Las reuniones eran semanales. La rendición de cuentas era de rutina. Se manejaban chequeras, en plural.  Llegó a pretenderse que la política pública (la puesta en marcha de un salario diferenciado) beneficiara intereses particulares (el Centro Industrial de Oriente, del que Baldetti ansiaba ser accionista).

La danza era de varios millones. ¿El origen de los fondos? Los impuestos que usted y yo pagamos. Y no solamente. Por eso, este proceso no puede ni debe detenerse. Y confío en que siga, a pesar de todos los obstáculos colocados en su camino por las fuerzas oscuras que no se han rendido aún y que ansían un cambio en la marea, así como que salga la CICIG, se desestabilice al Ministerio Público y aquí no cambie nada. Pero no podemos darnos ese lujo. No lo olviden: todavía quieren robarnos el futuro.  

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07 de junio de 2017, 16:06

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