Papa Francisco: Hay que ofrecer todos estos nuevos días al Señor

Una vez finalizada la ceremonia, Francisco salió a la plaza de San Pedro para rezar ante el pesebre que este año ha regalado el cardenal napolitano Crescenzio Sepe y que respeta perfectamente el estilo de los nacimientos del siglo XVII. Foto AFP

Una vez finalizada la ceremonia, Francisco salió a la plaza de San Pedro para rezar ante el pesebre que este año ha regalado el cardenal napolitano Crescenzio Sepe y que respeta perfectamente el estilo de los nacimientos del siglo XVII. Foto AFP

El Obispo de Roma, el papa Francisco, advirtió hoy de que la mayor responsabilidad del contraste entre la riqueza y la miseria que existen en las grandes ciudades es de las autoridades públicas, "pero también cada uno de nosotros es corresponsable, en el bien y en el mal".

El papa, de 77 años, ataviado con capa pluvial, mitra color crema y sujetando el báculo llegó a pie hasta el sillón pontificio, donde, por primera vez en su pontificado presidió las Vísperas y la solemne ceremonia del Te Deum en la imponente Basílica de San Pedro, como es habitual cada 31 de diciembre, una tradición que inició el papa Pablo VI en su "Marialis Cultus".

Tras el canto de los salmos, Francisco dirigió su alocución ante cardenales, obispos y autoridades civiles y religiosas y con la destacada presencia del consistorio romano, con su alcalde a la cabeza, Ignazio Marino, quienes acudieron a una abarrotada Basílica de San Pedro para acompañar a su obispo, Francisco.

En la primera parte de su alocución, el Obispo de Roma hizo un repaso del 2013 y aconsejó que los católicos recojan, "como en un cesto", los días, las semanas, los meses que han vivido, para ofrecer todo al Señor.

Y que se pregunten -dijo- cómo han vivido el tiempo que el Señor les ha donado. Si lo han usado para ellos mismos, para sus intereses, o han sabido usarlo para el bien de los otros.

Tras la exposición y adoración del Santísimo ante el que oró el papa en imponente silencio de la Basílica, se procedió al canto del Te Deum de Acción de Gracias, para luego finalizar con la Bendición Eucarística del papa con el canto del Tantum Ergo, himno eucarístico compuesto por santo Tomás de Aquino. El papa fue despedido con el himno navideño Adeste Fidelis. Foto AFP
Tras la exposición y adoración del Santísimo ante el que oró el papa en imponente silencio de la Basílica, se procedió al canto del Te Deum de Acción de Gracias, para luego finalizar con la Bendición Eucarística del papa con el canto del Tantum Ergo, himno eucarístico compuesto por santo Tomás de Aquino. El papa fue despedido con el himno navideño Adeste Fidelis. Foto AFP

En la segunda parte de la homilía y como Obispo de Roma, hizo varias reflexiones sobre las diferencias sociales en la capital italiana extensibles a todas las grandes ciudades del mundo. "El rostro de una ciudad es como un mosaico cuyas piezas son todos los que viven allí", refirió el papa.

Recordó a los presentes "que el que está investido de autoridad tiene mayor responsabilidad, pero también cada uno de nosotros es corresponsable, en el bien y en el mal".

 

31 de diciembre de 2013, 17:12

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