El PDH en 50 días: 3 amparos, 1 visita al interior y 1 viaje a EE. UU.

El nuevo Procurador de Derechos Humanos (PDH), Jordán Rodas, tuvo un comienzo agitado: la expulsión de Iván Velásquez, el pacto proimpunidad de la mayoría del Congreso, las elecciones de la Asociación de Estudiantes Universitarios y el despertar de la ciudadanía que salió a las calles a protestar en el Paro del 20-S.Todo en 50 días. 

En la sala de su despacho siempre hay alguien que quiere reunirse con él: representantes del cuerpo diplomático, empresarios, militares, agencias de Naciones Unidas y actores de la sociedad civil.

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En su oficina aguardaba Jordán Rodas, apacible como la caricatura en su estantería, un obsequio de su Departamento de Comunicación. 

La caricatura representa a Rodas en el Parque Central. (Foto: Wilder López/Soy502)
La caricatura representa a Rodas en el Parque Central. (Foto: Wilder López/Soy502)

¿Cómo fue su primer mes? (sonríe). "Ha sido muy intenso, hay que reconocer que es una crisis que no se visualizaba y que se debe particularmente a decisiones de las autoridades".

El abogado originario de Quetzaltenango es consciente de que se vive un momento histórico en el país. "Tenía que actuar", añadió mientras relataba sobre los amparos presentados ante la Corte de Constitucionalidad que frenaron la expulsión de Iván Velásquez y que detuvieron los decretos que modificaban el Código Penal. 

Otra de sus primeras decisiones fue crear su equipo y mencionó orgulloso el nombramiento de Miriam Roquel Chávez como la segunda de la institución, una mujer indígena que deja clara la postura de Rodas para su gestión: incluyente, diversa y descentralizada.

Su aportación en este período también ha sido contribuir con todos los actores para solucionar los problemas de fondo. Junto a la Procuraduría General de la Nación, Rodas tendrá que capitanear la salida de la crisis que, según comentó, va más allá del diálogo porque opina que "las condiciones actuales no son las más propicias". 

Por estos días trabajan en los sondeos para conocer las percepciones de los diferentes actores y así comenzar un proceso de reconstrucción.

"Todos nos hemos equivocado históricamente, hay que partir de ese mea culpa y no querer imponer, la época requiere humildad", reconoció. 

Los viajes

Además de atender reuniones, Rodas visitó el interior del país. Eligió como primera parada Baja Verapaz, donde comprobó el funcionamiento de varias unidades públicas. 

Entre ellas, el Centro de Detención de Salamá que cuenta con dos celdas y en cada una hay 30 privados de libertad. "Están en condiciones infrahumanas, los colchones no tienen resortes, hay goteras, se cuela el agua, están los cables en el techo, puede haber una tragedia, no tienen horas de sol", describió.

Momento en que el Procurador conversó con los privados de libertad. (Foto: PDH)
Momento en que el Procurador conversó con los privados de libertad. (Foto: PDH)

También se desplazó a Rabinal, donde visitó el centro de salud en el que no tienen médico y solo tres enfermeras están a cargo y "tratan de atender" las urgencias. Lamentó que el Gobierno tenga en estado de abandono el Centro de Cooperación de Niños Desnutridos. "Los nueve trabajadores pagan de su sueldo 300 quetzales al mes para el alquiler y la comida llega de donaciones", criticó.

Denunció este caso ante el Consejo de Salud Alimentaria e investiga si el Ministerio de Salud o la Secretaría de Salud Alimentaria tienen alguna responsabilidad. 

Rodas también tuvo tiempo para viajar a Nueva York y Washington DC. Según el informe oficial, la visita se dio con el objeto de dar a conocer la situación del país, el trabajo de la CICIG y apoyar a la comunidad migrante, entre otros temas.

Durante los tres días que duró la criticada visita entre el 11 y 13 de septiembre, Rodas se reunió con el director para América Latina de la Human Rights Watch, autoridades de Naciones Unidas y diversos funcionarios del Departamento de Estado y del Congreso de ese país.

La visita a Estados Unidos fue uno de los puntos más cuestionados de este breve período del funcionario. Además, en esta ocasión, al contrario que en otras actividades, el equipo de comunicación no realizó un comunicado que resumía el viaje porque "el Procurador fue informando en sus diferentes intervenciones". No obstante, no dudaron en compartir el informe cuando se solicitó.

¿Qué viene ahora?

Rodas confía en que el 20-S marque un punto de inflexión en la sociedad guatemalteca. "No podemos hacer como que no ha pasado nada, no hay que temer a los cambios".

Entre los cambios que aboga, habló de la aprobación de la reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos. Además, defendió que la iniciativa del Tribunal Supremo Electoral tiene que prevalecer por ser "el ente con mayor legitimidad en la materia".

Del mismo, Rodas anunció que seguirán vigilantes el proceso de elección del nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia, el cual tendrá en sus manos el proceso de relevo de la fiscal general, Thelma Aldana.

Respecto a la actuación del Procurador, los analistas consultados esperan que siga trabajando en la misma línea. Álvaro Montenegro, de Justicia Ya, espera que el Congreso no lo castigue con el presupuesto.

Y en la opinión de Renzo Rosal, espera que mejore en su sentido estratégico y que regule sus expresiones públicas para que no le confundan con un "activista de derechos humanos". 

"Tuve que tomar medidas de seguridad"

Pese a que Rodas consiguió ganarse la confianza de todos los sectores durante su campaña, con el apoyo de 131 diputados en el pleno del Congreso, sus acciones le han llevado a ganarse nuevos opositores. El primero, el presidente Jimmy Morales, con quien no se ha vuelto a reunir desde su presentación y a quien intentó contactar después de que declarara "non grato" al comisionado Iván Velásquez, pero sin éxito.

"Entiendo que no le pareció mi accionar, de mi parte no se ha dañado la relación con Jimmy Morales", aclaró.

Quizás esperaban a un Procurador sumiso, opaco. Soy comisionado mas no subordinado.
Jordán Rodas
, PDH.

Otros rechazos surgieron directamente del mismo pleno que votó por su candidatura. Desde la novena avenida surgieron intimidaciones en forma de mensajes y visitas del entorno de algunos diputados que le pedían que "era importante bajarle", según recordó.

"No le di mayor importancia, tomé algunas medidas que por seguridad no compartiré", comentó.

10 de octubre de 2017, 06:10

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