Pep Guardiola prohíbe las pizzas a los jugadores del Manchester City

Cuando Pep Guardiola llegó al Barcelona en 2008, no tardó en imponer sus reglas. La primera, fue que Ronaldinho se tenía que ir. El brasileño, que con su genialidad había devuelto al Barça a la élite, no ocultaba sus ganas de salir de fiesta, y eso no iba con Pep. 

El entrenador no dudó en buscarle una salida a Dinho, que era muy amigo de Leo Messi, para evitar que fuera una mala influencia. Por el mismo motivo se fueron el portugués Deco y el mexicano Giovani Dos Santos. 

Aunque también quiso que se fuera Samuel Eto’o, el camerunés se quedó una temporada más y fue el delantero estrella. Aunque marcó uno de los goles en la final de Champions League contra el Manchester United, Guardiola lo envió al Inter de Milán a la primera que tuvo. 

Otra regla del entrenador catalán es que cada jugador tenía que estar antes de las 11 de la noche cada día en su casa, sin excepciones. Ante todo esto, se puede decir que los jugadores del Manchester City estaban advertidos de que les llegarían muchas reglas, y ya comenzaron. 

Según el diario británico The Sun, Guardiola prohibió las pizzas y cualquier tipo de "comida chatarra" en el vestuario del Etihad Stadium. La publicación asegura que era muy común que los jugadores comieran ese tipo de cosas bajo el mando de Manuel Pellegrini. 

Pep también quiere que sus jugadores se queden a comer en el estadio después de los entrenamientos “para fomentar el espíritu de equipo”, aunque no sería raro que fuera para controlar lo que comen.