Perdió...

Manuel Baldizón fue rechazado en las urnas. (Foto: Soy502)

Manuel Baldizón fue rechazado en las urnas. (Foto: Soy502)

La maquinaria roja perdió. El mito mercadológico se esfumó. Manuel Baldizón no ganó. Es más, ni segundo lugar fue. Hay que dejar claro que eso es lo que se buscaba por la gran mayoría de la población. 

Él encarna el más bajo estándar de la clase política guatemalteca. Cualquier cosa era ya ganancia. 

El fenómeno acá se da en el voto de casi 30% de los electores, por el personaje que está fuera de los parámetros usuales. Es primera vez que alguien gana una elección en su primera contienda presidencial. No tuvo que "ponerse en la cola". Jimmy Morales había sido candidato a alcalde de Mixco. Nada más. 

Él, eso hay que tenerlo claro, no ganó. Fue la oportunidad de derrotar al peor. 

El sistema, sin embargo, nos niega la posibilidad de elegir entre buenos estadista. Hasta el momento, personalmente no creo que existe algo así como "estadista" en este país. 

¿Qué nos enseña el voto emitido? Rechazo. Rechazo a la clase política. Votar por el que menos represente ese mundo ha sido la respuesta a la crisis. Crisis que se lleva gestando desde 1985 y la primera elección de esta era constitucional. El sistema de elección fue diseñado por esos políticos de la guerra ideológica con el único fin en mente de "asumir el poder para someter al otro bando". 

Hoy día, nuestro presidente salió de esa clase política. El candidato del PP, compitió contra él en 1985. Vemos en eventos a un Cerezo o un Carpio Nicolle como resabios de esa clase... 

La derrota del partido rojo es un símbolo de no querer un relevo de los dinosaurios por una clan de depredadores cuya ideología es el perfeccionamiento del saqueo estatal que inició en esa elección de 1985. 

Ahora como ciudadanos nos toca mantener esas 60,000-100,000 personas por sábado para lograr los cambios al sistema mismo. Construir un sistema en el que los jueces y fiscales gocen de la autonomía necesaria para juzgar la corrupción y la delincuencia. Construir un sistema de elección que permita escoger estadistas a los puestos de elección. Un sistema que filtre de mejor manera la capacidad de decisión política frente los deseos de saqueo. 

Ese reto está pendiente, pero en manos de nosotros los ciudadanos exigirlo. 

Mientras tanto, parece que la elección es una tragicomedia griega... 

08 de septiembre de 2015, 07:09

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