Pese al riesgo, varias familias se resisten a abandonar El Cambray

A pesar de la magnitud de la catástrofe de El Cambray II, aún hay familias que continúan viviendo en lo que la Coordinadora para la Reducción de Desastres (Conred) identifica como área de riesgo.

En los márgenes del río aparecen al menos 27 personas que hacen su día a día como si nada hubiera ocurrido hace cinco meses, salvo que no cuentan con energía eléctrica y sistema de agua potable. Sin embargo, los vecinos que se mantienen se las han ingeniado para ir a buscar agua a un manantial cercano.

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Es el caso de doña Carmelita de Jesús Gutiérrez, que habita en el lugar desde hace 52 años. Pese a aparecer entre los listados de los beneficiarios del subsidio ella continúa viviendo en zona peligrosa cuidando de sus animales. Consciente del peligro que corre en ese lugar, doña Carmelita confía en que el cerro no se va a volver a derrumbar. 

"Hay que esperar a ver si cumplen las promesas", expresa respecto a los ofrecimientos de las autoridades.

Unas casas más abajo vive desde hace ocho años Román Yocuté. A pesar de que su esposa falleció en la tragedia, él se mantiene en su casa a orillas del río cuidando de cinco vacas. En el acta que firmó ante operarios de la municipalidad, Conred y la PDH, Román asegura que recibe la visita de un hijastro que baja la ladera desde el cementerio.

Autoridades municipales vigilan 24 horas que sólo accedan personas con permisos. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)
Autoridades municipales vigilan 24 horas que sólo accedan personas con permisos. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)

A la misma altura, pero al otro lado del río vive la familia de Rosa María compuesta por siete miembros. "En el momento sentí miedo y ahora también tengo miedo", expresa mirando hacia los altos cerros que que se ven desde su casa. El temor es la razón por la que en los próximos días se marchará de la zona, aunque ha tardado casi cinco meses en desalojar.

El núcleo familiar más numeroso es el de Nery Ismael del Cid. En la casa que sirvió de morgue provisional y centro de comando durante los primeros días de la tragedia vive desde 1998 junto a su familia compuesta por 18 miembros. Se ubica justo en el puente que da acceso desde el municipio a la 20 calle de la zona 14 de la capital. Nery Ismael asegura que es consciente del riesgo pero no abandona el área porque "no tiene otro sitio donde ir y no es beneficiario de las ayudas".

Vía exclusiva y barrio Los patios

Ambas áreas no pertenecen al perímetro de 100 metros de margen alrededor del río que marca el acuerdo gubernativo 79-2001 de Conred, pero están en constante monitoreo.

El peligro acecha el área e incluso la municipalidad ha abierto un total de 39 expediente donde se ha notificado del peligro que corren estos habitantes que ocupan igual número de inmuebles. 

Por su parte, la Conred asegura que no existe la figura de inhabitabilidad que obligue por decreto desalojar el área. No obstante, se intenta convencer a los pobladres para que el desalojo fuera voluntario, como ya ocurrió en Mixco en el cerro Nux.

Asimismo, según el secretario ejecutivo de Conred, Alejandro Maldonado, la circulación en esa vía debe quedar restringida por motivos de seguridad. No obstante, aún circulan vehículos ya que sirve como vía alterna para acceder al municipio de Santa Catarina Pinula. 

Paso permitido

Junto a los vecinos de lo que se conoce como Cantón Victoria, pasado el área del derrumbe, son varios los vecinos que bajan a la zona previo solicitud de un permiso.

Es el de caso de Jesús Gutiérrez que llega desde El Paraíso, en San José Pinula, para ver cómo crecen los frijoles en su terreno. 

Otros casos son los vecinos que bajan diariamente a alimentar a sus mascotas. Además, otros cruzan la puerta de seguridad para regresar a sus casas en busqueda de algunas pertenencias.

02 de marzo de 2016, 09:03

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