Petén es tierra de nadie

Petén posee el 32.9 por ciento de la extensión territorial país. (Foto: guatemalaenfotografia.blogspot.com)

Petén posee el 32.9 por ciento de la extensión territorial país. (Foto: guatemalaenfotografia.blogspot.com)

Una cosa no ha cambiado en Petén desde los años 60: ser tierra de nadie. Así lo definía el sociólogo Héctor Rosada en octubre de 2010, cuando una caravana de unos 60 Zetas (según informes de gobierno) irrumpió en el departamento y se batió a balazos con soldados y policías. La caravana llegó a El Naranjo, donde los Zetas supuestamente buscaban un cargamento de cocaína, y siguió hacia México. Aquella era una señal que el departamento estaba en problemas. 

Siete meses después, la masacre de 27 campesinos marcó al departamento de nuevo, el 14 de mayo de 2011 en la aldea Los Cocos, en La Libertad. El gobierno decretó Estado de Sitio, pero ello no mitigó—a largo plazo—el nivel de violencia. De 2012 a 2013, Petén fue el departamento con un mayor aumento en el número de muertes (“posiblemente como resultado de un hecho criminal”), según el Central American Business Intelligence (CABI), que cita cifras del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF). El departamento fue el cuarto con el mayor incremento porcentual. En ese contexto ocurre la masacre del pasado 9 de febrero en San Luis, Petén, en la que murieron acribillados una bebé de tres meses, una niña de cinco años de edad, y siete adultos. 

El Ministerio de Gobernación afirmó que los asesinos buscaban a un miembro de la familia, y al no encontrarlo, mataron a todos. Además, el alcalde del municipio, Sergio Díaz, reveló que diez personas más fueron asesinadas en distintas comunidades en los días anteriores. En La Libertad, en 2011, los Zetas asesinaron a los jornaleros cuando no encontraron al propietario de la finca donde ocurrió la masacre, Otto Salguero. Aquel era un mensaje para el objetivo buscado: “Te convenía aparecer, y como no lo hiciste, lo pagaron tus empleados, o tu familia”.

Aunque los responsables de los hechos en 2011 fueron capturados y enfrentan juicio este mes, este tipo de asesinatos ocurre donde existe impunidad, o la percepción de ella. Hace tres años, Alberto Brunori, Representante de la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Guatemala, explicó que diversas comunidades en Petén están vulnerables ante la violencia. Brunori agregó que “la falta de certeza jurídica propicia un proceso de concentración de la tierra, que permite la operación de grandes fincas ganaderas [con] un impacto devastador en el ecosistema y [que] son utilizadas para el lavado de dinero”.

El detonante del narcotráfico

Desde los años 90, Petén era un punto de negocios para el mexicano Cartel del Golfo. Para 2011, Walter Overdick (aliado de los Zetas en Alta Verapaz hasta su captura en abril de 2012) tenía propiedades al suroccidente de Petén, según una fuente militar. La familia Lorenzana (con sede en Zacapa y vinculada con el mexicano Cartel de Sinaloa) también tenía bienes en ese departamento, así como la familia de Jorge Mario Paredes (originario de El Progreso, detenido en Honduras en 2008, y condenado a 31 años de cárcel en EE.UU. en 2010), y los “Leones”, grupo de Juan “Juancho” León, asesinado por los Zetas en marzo de 2008. Dos guardaespaldas de Juancho, que murieron en el ataque, eran ex policías y originarios de San Luis, Petén, donde ocurrió la masacre a principios de febrero pasado.

Mapa criminal de Guatemala.
Mapa criminal de Guatemala.

El Ministerio de Gobernación informó que San Luis es un municipio donde operan los Zetas, y donde no es inusual la disputa de propiedades. También allí prolifera el cultivo de droga. En la segunda semana de febrero, sólo días después de la masacre, la policía erradicó cerca de 4 mil matas de mariguana en el mismo municipio. De acuerdo con un ex investigador policiaco, los Zetas operan también en el centro y oriente de Petén, en el contrabando de armas, narcomenudeo, y narcotráfico, aunque el número de Zetas mexicanos en Guatemala disminuyó en relación con 2009. La mayoría son guatemaltecos.

Problemas nacionales

Las matanzas como la de San Luis, Petén, no son problemas exclusivos de ese departamento. En octubre de 2012, una familia de siete personas fue acribillada en Villa Canales, departamento de Guatemala, incluidos un bebé de ocho meses y un niño de ocho años. En junio de 2013, fueron acribillados ocho policías en Quetzaltenango, en un caso vinculado al narcotráfico. En septiembre del mismo año, en San Pedro Ayampuc, municipio de Guatemala, fueron acribilladas 11 personas presuntamente en un ataque que perpetró una pandilla.

Asimismo, el déficit de protección policial afecta a Petén como al resto del país. Actualmente, la PNC tiene una fuerza nacional de 29,699 elementos activos (un policía por de 532 personas), que incluyen los mil puestos administrativos, y los agentes de descanso. Pero el país se queda aún más corto considerando que para 2012 debía tener 80 mil policías, según una proyección de la Misión de Naciones Unidas para Guatemala (Minugua). La reducida cobertura policial es más aguda en Petén.

Ubicación de lugares de tránsito u operación de los Zetas.
Ubicación de lugares de tránsito u operación de los Zetas.

El departamento más grande del país sólo tiene el 4.5 por ciento de la población nacional (15.8 millones de habitantes), según una proyección del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, tiene el 32.9 por ciento de la extensión territorial país. El vocero de la Policía Nacional Civil (PNC), Pablo Castillo, explicó que por seguridad la Policía no revela cuántos agentes hay asignados en Petén. Sólo se conoce que están distribuidos en 18 sedes.

En enero pasado, el ex viceministro de Gobernación, Julio Rivera Clavería, le dijo a Emisoras Unidas que Petén debería tener al menos 15 mil policías. En las condiciones actuales, es imposible—más aún cuando conflictos entre la población y la policía reducen la presencia policial. En la última semana de enero, por ejemplo, la policía debió salir de Sayaxché, Petén, cuando una turba incendió la estación de la PNC porque acusaba a un agente de secuestrar a una menor de edad. 

Pocos recursos

En 2011, la falta de fondos le impidió al gobierno central prolongar el Estado de Sitio y mantener un mayor despliegue militar y policial. El costo diario de mantener más policías, 25 fiscales y cerca de 1,200 soldados en Petén rondaba los Q1.5 millones diarios, que tampoco están disponibles para una adecuada vigilancia fronteriza.

Algunos puntos de entrada y salida del país sin control migratorio, aduanal o policiaco.
Algunos puntos de entrada y salida del país sin control migratorio, aduanal o policiaco.

Petén, Quiché, Huehuetenango, y San Marcos, comparten 152 puntos ciegos con México según algunos datos oficiales. Además, para febrero de 2012, la Comisión Internacional de Límites y Agua de Guatemala-México había registrado 54 cruces vehiculares informales, según el Sistema de Integración de Centro América (SICA). El número de pasos informales peatonales es mayor. En 2011, Brunori decía que la posición geográfica de Petén convierte al departamento en plataforma para el trasiego de drogas, armas de fuego, migrantes y trata de personas.

Actualmente, entre las limitaciones presupuestarias, la vulnerabilidad del departamento, y sus dificultades socioeconómicas y de inseguridad, Petén ofrece pocas razones para perder su status de tierra de nadie. Y quedan pocos síntomas de ello que puedan ya causar sorpresa.

 

18 de febrero de 2014, 08:02

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