Chalo, el candidato desconocido de Todos y el magnetismo de Portillo

Roberto Caubilla

El futuro político de Alfonso Portillo aún es una incógnita. En medio de la polémica sobre si podrá o no participar en las elecciones, Portillo encabeza la campaña proselitista de Lizardo Sosa, candidatos del Partido Todos, y la figura del expresidente concentra masas a donde vaya.

Su magnetismo es tal, que deja en segundo plano al verdadero binomio presidencial del Partido Todos, ese compuesto por Chalo Sosa y Mario Alberto García.

Ambos pasan desapercibidos entre una multitud que ríe y llora junto al expresidente, y están dispuestos a esperar durante horas hasta poder tener una foto de ese momento en sus celulares.

Bailes y concursos para ganarse premios de Todos. (Foto: Esteban Biba/Soy502)

“No necesito una curul, para hablar tan sólo una tarima como ésta”, indicó el expresidente, haciendo referencia a su participación electoral. “Estoy libre hablando con verdades ante mi pueblo, con valentía. Con cinco años de cárcel se confundían si creían que me iba a callar y acobardar”. 

Vasos, bolsas y playeras fueron algunos de los regalos que recibieron los asistentes durante la espera. (Foto: Esteban Biba/Soy502)

Un amor incondicional

Portillo es recibido con aires de héroe, principalmente entre el grupo femenino. Y así se notó en San Raymundo, donde las mujeres son mayoría entre los 26 mil 800 habitantes. De los 15 mil 973 votantes que tiene registrado el Tribunal Supremo Electoral (TSE), el 56.5% son de género femenino.

Buena parte de esa población espera después del almuerzo en la sombra que encuentran en el parque central del municipio, mientras una marimba ameniza la espera. "En unos momentos estará por aquí un personaje muy importante con un historial bastante bonito", anuncia el cantante de la banda.

Sin poder avanzar, Portillo se quedó saludando a la gente en su llegada al municipio. (Foto: Esteban Biba/Soy502)

“Hacía mucho tiempo que no veíamos a Portillo por San Raymundo”, recuerdan algunos vecinos.

Una media hora antes de aterrizar el helicóptero que transporta a Portillo llega un animador y llueven los regalos (literalmente). Desde el escenario se lanzan playeras, vasos, mousepad y bolsas. “Todo gracias al patrocinio del diputado Christian Boussinot”, señala el presentador.

Portillo aprovecha su popularidad para presentar al binomio de su partido a los vecinos de San Raymundo. (Foto: Esteban Biba/Soy502)

A las cuatro de la tarde, siguiendo con la hora programada, el helicóptero comienza a sobrevolar San Raymundo.

Portillo se acerca en un vehículo protegido por un agente de seguridad, que no le impide el baño de multitudes. Al grito de "¡Presidente!" la población lo saluda y él se tarda en avanzar. Le toma cerca de 15 minutos llegar a la tarima, improvisada en la plataforma de un trailer.

Fiel a su estilo, Portillo usa sus típicas botas. (Foto: Esteban Biba/Soy502)

Junto al aspirante a alcalde y jóvenes candidatos a diputados, Roberto Alejos, diputado del partido, completa la participación.

Portillo, intenso

Así como Chalo Sosa, con menos tiempo en política, tiene un discurso más didáctico y pacífico, Portillo saca su experiencia en el momento clave y se gana al público.

La presencia de Alfonso Portillo concentró a más de 1 mil 500 personas que llenaron más de la mitad del parque central. (Foto: Esteban Biba/EFE)

“El 6 de septiembre voten por la mejor opción”, señala con humildad Lizardo Sosa, que no es capaz de pedir que voten por él.

En cambio Portillo, maestro de la retórica, sabe cómo acertar y mover a las 1 mil 500 personas que llenan la mitad del parque central para escucharle. “Hemos destrozado el país, ahora la única buena noticia son los deportistas en los Juegos Panamericanos”, dice, haciendo referencia a un acontecimiento actual.

Y eso lo refuerza con los logros que consiguió durante su mandato, como el aumento del salario mínimo. “No venimos a decir qué vamos a hacer porque ya lo hicimos. Estamos dispuestos a corregir en lo que nos equivocamos y a mejorar en lo que acertamos”. 

Sin rodeos, Portillo habla de su paso por la prisión. “Estaría dispuesto a pagar ese costo por defender la economía del pueblo de Guatemala otros cinco, diez, quince o veinte años”.

Tras 20 minutos frente al público, en el que advierte acerca de que un error en las urnas podría significar llevar al poder a "un pequeño dictador", Portillo se baja de la tarima y regresa cruzando de nuevo todo el parque hasta llegar al vehículo que lo espera.

Durante el acto, la organización tapó una valla de Lider. (Foto: Esteban Biba/EFE)

“Ahora tenemos que llorar pero de alegría”, dice mientras consuela a una de sus seguidoras que no le deja de abrazar antes de que se monte en el vehículo. Una vez en el, baja el vidrio y las despedidas continuan. Portillo aún posee ese poderoso magnetismo que atrapó a los guatemaltecos.

11 de Agosto 2015, 12:55 pm