Prejuicios, apariencias y corrupción

Promulgar una idea pero comportarse de manera opuesta es una forma tenue de corrupción social. (Foto Archivo/Soy502)

Promulgar una idea pero comportarse de manera opuesta es una forma tenue de corrupción social. (Foto Archivo/Soy502)

Guatemala es una sociedad que bien puede calificarse de "conservadora" en el ámbito moral-social, cuando se trata de lo públicamente aceptable. En lo privado, en lo oscuro, no obstante, puede ser más permisiva de lo que ese halo de conservadurismo nos indica. 

En algunos niveles de la sociedad es escandaloso que las parejas de novios vivan juntos, aunque no es condenado que tengan relaciones prematrimoniales, siempre y cuando guarden las apariencias. 

Muchos matrimonios han dejado de serlo desde hace mucho tiempo, viviendo en infidelidades casi obvias, pues la apariencia de matrimonio debe guardarse. 

Las personas que viven por encima de sus posibilidades pueden ser otro ejemplo donde la apariencia dicta la regla. 

Este tipo de conductas no ayudan a un clima social de transparencia e intolerancia a la corrupción. 

No digo que sea un todos contra todos en la cama, sino que cada cual viva conforme a su propia conciencia y valores, pero que sean SUS valores no que se escude en apariencias para simplemente evitar el qué dirán, no por convicción. 

Comportarse de una manera, pero guardar apariencias, es hipocresía. Una forma tenue de corrupción social. Es una mentira. 

Vale más una sociedad que respeta las decisiones de los demás, mientras no sean actos dañinos a los demás, que una en la que cada cual vive como quiere pero ocultándose de todos. 

Limpiar el gobierno de la corrupción implica, también, limpiar nuestra propia casa de suciedades. 

18 de septiembre de 2015, 13:09

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