Escuela Lo de Mejía II: Desde las carencias hasta la creatividad

 
Muchas veces los recursos materiales con que cuenta una escuela condiciona las actividades y metodologías que los docentes plantean realizar. Sin embargo, ésta no es una norma. Al contrario las carencias que se pueden enfrentar en un lugar, desarrollan el sentido de la creatividad y la oportunidad para obtener grandes logros.  El centro educativo de Lo Mejía es un buen ejemplo de ello. El trabajo y el esfuerzo de alumnos y docentes en conjunto se plasma desde el primer día de clases. 
 
 
Cálido entusiasmo en medio del frío
 
Los niños corrían y caminaban de la mano de sus progenitoras para llegar a tiempo a la inauguración del ciclo escolar en la escuela de la aldea Lo de Mejía en San Juan Sacatepéquez en donde el termómetro marcó 0 grados centígrados de temperatura y el sol sobrepasó las montañas hasta las 8 de la mañana.
 
Aquí, el ciclo escolar empieza con nuevos proyectos que buscan superar los logros del 2013, entre los que está la selección de Cristom de León como uno de los Maestros 100 puntos por parte de la organización Empresarios por la Educación.
 
“Seguiremos con los talleres para las madres de familia en los que son capacitadas sobre nutrición y hábitos de salud.  También seguimos con el programa para fomentar el ahorro entre los alumnos junto a un banco en el que lo depositan y que al final del año realiza sorteos entre los cuentahabientes”, señala Milvia Maldonado, directora de la escuela.
 
Maldonado explica que la tienda de la escuela no vende comida chatarra, jugos enlatados, gaseosas o frituras sino que buscan promover buenos hábitos alimenticios al vender sólo frutas y verduras.
 
Aquí empezamos porque empezamos, no estamos con Joviel
Milvia Maldonado
, directora de la Escuela de Lo De Mejía.
 
“Esperamos que el gobierno nos deposite los fondos para empezar con el alimento de los niños quienes en algunos son de escasos recursos, vienen sin desayunar y con hambre y así no pueden aprender”, señala Cristom de León, quien este año impartirá clases a los alumnos de segundo grado.
 
Cristofer pasa a cuarto grado primaria y la escuela significará para él un cambio radical a la rutina diaria que vivió durante la pausa escolar de fin de año, ya que sus vacaciones las usó para cuidar vacas junto a su abuelo.  “Sólo en la tarde le voy a ayudar ahora.  Primero le ayudo y después me pongo a hacer los deberes”, asegura.
 
0
grados
la temperatura a la que amaneció la comunidad Lo De Mejía en San Juan Sacatepéquez.
 
María Luisa González, madre de un niño que va a estudiar el quinto grado de primaria se siente satisfecha con el hecho de que las clases hayan empezado a pesar del anuncio de la Asamblea Nacional Magisterial sobre un supuesto paro de labores para el primer día de clases.
 
“Aquí empezamos porque empezamos, no estamos con Joviel”, aseguró la directora del plantel al referirse al presidente de la ANM Joviel Acevedo.
 
En esta escuela, todos tienen claras sus atribuciones y empezaron desde el primer día a cumplirlas, incluso las madres de familia quienes pasaron toda la mañana ayudando a limpiar las clases y los escritorios que estuvieron guardados durante las vacaciones en la bodega de la escuela.  Además, por turnos, las madres de familia deberán ayudar a cocinar la refacción para sus hijos, de no colaborar, deberán aportar Q25 para que la escuela contrate a alguien más para que les ayude a cocer el atol que esperan servir a diario como refacción.

16 de enero de 2014, 12:01