¿Puede un avión comercial moderno desaparecer así como así?

Tres días después de que el avión Boeing 777-200 de Malaysia Airlines desapareciera junto a 239 pasajeros a bordo, cuando iba de Kuala Lumpur a Pekín, son pocas las pistas que se manejan para poder determinar su paradero.

En medio de esta incertidumbre, es cuando surge la pregunta: ¿puede simplemente un avión de estas características desaparecer sin dejar rastro? Lo cierto es que aunque esta situación es muy poco frecuente, ya hay un precedente.

Se trata del vuelo 447 de Air France, que el 1 de enero de 2009 viajaba de Río de Janeiro hacia el Aeropuerto Internacional Charles de Gaulle en París, Francia. De forma inesperada las comunicaciones se interrumpieron y se necesitaron cuatro años de intensa búsqueda para lograr recuperar los restos del Airbus y gran parte de los 228 cuerpos que quedaron inmersos en el fondo del océano Atlántico.

"Una de las primeras informaciones que nos llegaron fueron mensajes del Sistema de Comunicaciones Aéreas y Sistema de Reporte (ACARS, por sus siglas en inglés) que mostraron una falla en el avión y la degeneración de los sistemas", dijo el corresponsal de aviación de CNN, Richard Quest.

En 2011 la grabadora de voz de la aeronave y el sistema de registro de información del vuelo fueron localizados y no fue sino hasta julio de 2012 que los investigadores publicaron un informe definitivo en el que se determinó que el accidente fue a causa de una serie de errores de los pilotos, quienes no reaccionaron a tiempo ante una falla técnica menor. 

Al percatarse de la emergenica, la tripulación respondió con exceso de manejo, lo que desestabilizó el trayecto del vuelo y supuso la pérdida del control total del aparato.

Las hipótesis que manejan los expertos

En el caso actual del Boeing, los expertos señalan que, desde que este modelo voló por primera vez en 1995, son más de mil las unidades despachadas de su línea de producción y tiene un récord de 5 millones de vuelos sin ningún incidente, lo que lo convierte en uno de los más seguros del mundo.

A diferencia de lo sucedido en 2009, en esta ocasión el ACARS, que envía datos a la central, no emitió ningún mensaje y se sabe que en el momento de su desaparición, el avión viajaba a 35 mil pies en fase de crucero, la etapa menos problemática. 

Eduart Micelli, experto en aviación, cree que para que los pilotos no pudieran informar de alguna anomalía siguiendo el protocolo, tuvo que haberse dado una potencial falla estructural catastrófica.

Otro dato que preocupa es saber que dos de los pasajeros viajaban con pasaportes robados, lo que abre paso a una segunda hipótesis que apunta hacia un acto de terrorismo. Sin embargo, hasta el momento ningún grupo habría reivindicado el ataque.

Lo que fuera que haya sucedido, lo que está claro es que fue rápido, pues dejó a la tripulación sin tiempo de emitir una llamada de auxilio.
Eduart Micelli
, experto en aviación

Con información de CNN y BBC.

10 de marzo de 2014, 15:03