La razón por la que tu segundo hijo es más rebelde que el primero

La diferencia entre hermanos mayores y menores depende de la formación y necesidades de los padres. (Foto: bbmundo.com)

La diferencia entre hermanos mayores y menores depende de la formación y necesidades de los padres. (Foto: bbmundo.com)

Si eres uno de esos padres de familia que no se explica cómo, al haber educado por igual a sus hijos, uno de estos resultó ser más rebelde y desobediente, tenemos una respuesta para ti.

Quizás mantenemos una misma filosofía o reglas generales, pero a cada uno de nuestros hijos le pedimos, exigimos o tratamos de forma distinta, es irremediable. Esto hace que, en ocasiones, los hermanos mayores tengan más responsabilidades y sean más disciplinados y los pequeños sean más rebeldes, inquietos, traviesos o desobedientes.

Los investigadores dicen que el orden de nacimiento importa e influye a la hora de desarrollar la personalidad del niño, es la teoría del orden, que ha sido descrita por innumerables psicólogos desde el siglo pasado. Y es que los padres tenemos roles diferentes con cada uno de nuestros hijos.

IMPERDIBLE: 

  • Con el primero somos novatos, todo es nuevo, recibe toda nuestra atención, en ocasiones sobreprotección, mimos, cuidados, miedos, equivocaciones... También somos más exigentes con el primero, más firmes y estrictos.
  • Con el segundo y sucesivos nos relajamos, ya sabemos que con 37.5º de fiebre no hay que ir a urgencias o que no pasa nada si se cae en el parque. Tenemos más hijos y más trabajo por lo que seguimos exigiendo más al primero, mientras que el segundo se "salva" de muchas normas y tareas.

Esto hace que el segundo hijo, sea:

  • Más rebelde: es, al fin y al cabo, una forma de llamar la atención sobre su hermano mayor que es su principal rival. Es posible que demande su propio espacio y camino en la familia, lo que le lleva a mostrarse más rebelde o a querer romper las normas para luchar contra lo que se ha establecido en casa.
  • Más mimado: se le considera más pequeño durante más tiempo, mientras que el mayor madura antes para asumir tareas de cuidar a sus hermanos. Si es además el último hijo, los padres ponemos sobre él nuestras ganas de que no crezca, porque ya no habrá bebés o niños pequeños en casa nunca más.
  • Menos disciplinado: es posible que los padres seamos más estrictos con el mayor y le exijamos más, por lo que el pequeño se termina haciendo cómodo en un entorno en el que se le pide menos, por lo tanto, él da también menos.
  • Menos obediente: y es que suele acoger a que al ser el más pequeño, puede saltarse ciertas obligaciones.

ADEMÁS: 


En resumidas cuentas, el hecho de que el segundo hijo sea muchas veces más rebelde o desobediente no se debe a nada genético ni a que este así decida serlo, sino a la formación y exigencias que recibe debido a que es natural que los padres cambien un poco entre uno y otro hijo, no importando que traten de darles la misma educación.

14 de enero de 2017, 13:01

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