Reginaldo Haslett-Marroquín, un emprendedor de la avicultura

Los guatemaltecos exitosos siguen sorprendiéndonos en cualquier parte del país y del mundo. Algunos triunfan en el extranjero, pero no olvidan sus raíces.

Reginaldo Haslett-Marroquín es uno de esos ejemplos de superación. Recientemente contó al sitio Northfield News cómo ha sido el camino para llegar al éxito, a pesar de haber nacido en una comunidad con pocas oportunidad en nuestro país. 

  • LUCHADOR...

El guatemalteco actualmente dirige Main Street Project, lugar en el que ha logrado poner en práctica todos los conocimientos que adquirió cuando vivía en Guatemala y ayudaba a su padre en las tareas de la agricultura

“Hemos probado muchas teorías para el sistema de alimentación de aves de corral y mejorar la reproducción de los huevos en el medio ambiente. Debido a que somos una organización de desarrollo, contamos con financiamiento de muchas personas que creen que estamos aprovechando una nueva manera de hacer las cosas”, explica Reginaldo

A pesar de haber luchado para lograr una educación que le permitiera encontrar buenos puestos laborales, con buena paga y otros privilegios, la labor que hace en la organización sin fines de lucro es crucial para su vida. 

El emprendedor espera que esto sea una oportunidad de redefinir y reinventar la agricultura, y que a través de esto pueda ofrecer trabajo a los inmigrantes que, al igual que él, conocen del trabajo de la tierra y la granja. 

“Queremos que el proyecto pueda brindar un sistema para que los inmigrantes se introduzcan en la industria alimentaria sin ser víctimas de la mano de obra barata”, destaca. 

Su pasado

Reginaldo nació en una región árida de Guatemala. Cuando tenía cuatro años, un río destruyó la cosecha de su familia y tuvieron que irse a vivir a otro lugar. Se establecieron en una zona tropical, donde él empezó a aprender todo lo relacionado con la agricultura que su padre le enseñaba. 

Al crecer, se fue a la ciudad de Guatemala. Ahí estudió en la Escuela Nacional de Agricultura y posteriormente se graduó de ingeniero agrónomo en la Universidad de San Carlos. Sin embargo, en 1989 empezó a trabajar en un orfanato, lugar donde conoció a Amy, su esposa, con quien se casó y se fue a vivir a Estados Unidos en 1992. 

Empezó a aprender inglés y a buscar contactos con entidades agrícolas para poner en práctica todo lo que había aprendido en su país natal. Finalmente tuvo su fruto, a pesar de las adversidades. Actualmente vive en Nothfield, Minnessota ,junto a su esposa y sus tres hijos. 

*Texto extraído de Northfield News

21 de febrero de 2017, 06:02

cerrar