"Lecciones Brillantes": una esperanza para jóvenes lustradores

Alex, Diego y Víctor salen temprano de La Terminal con dirección a la zona 1. Es sábado, se dirigen al Liceo San Sebastian de Borja. A las 7:30 horas se sientan a esperar a las afueras del colegio, aguardan a que les abran la puerta. Del otro lado, una oportunidad les espera.

Mira el video abajo. 

Los tres son lustradores que desde muy jóvenes tuvieron que salir a trabajar. Entre semana se ganan la vida sacándole brillo a los zapatos de los transeúntes de la Sexta Avenida y el Parque Central, pero los fines de semana quieren lustrar su futuro.

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Junto a otros 11 jóvenes, Alex, Diego y Víctor forman parte del programa “Lecciones Brillantes” de la Fundación Miguel Torrebiarte que les ofrece la oportunidad de terminar la primaria, en un periodo de dos años, a adolescentes lustradores.

La fundación les regala una mochila con lápices, lapiceros, cuadernos y todo lo que necesitan para integrarse a la clase. “Los niños lo único que ponen son las ganas”, explica a manera de broma Patricia Hernández, profesora de lengua. Sin embargo, sus palabras se ajustan mucho a la realidad. 

"Paty", como la llaman sus alumnos, imparte las clases de lengua. (Foto: Wilder López/Soy502)
"Paty", como la llaman sus alumnos, imparte las clases de lengua. (Foto: Wilder López/Soy502)

Paty, como la llaman los estudiantes, los forma en el patio para pasarles lista y dirigirles unas palabras. Los niños reciben cuatro materias al día: matemática, lengua, sociales y artes, en un horario, según su profesora “casi insuficiente”, de 8:00 a 12:00 horas, todos los sábados.

Yo desde el principio les he dicho que cuando uno empieza algo lo tiene que terminar. Hay que motivarlos para que sigan viniendo hasta que saquen su título.
Patricia Hernández
, Profesora.

Las dificultades de un sueño

Alex, de 15 años, es el único de cuatro hermanos que aún no se ha dado por vencido en los estudios. Es oriundo de Quiché y vive con su mamá. Tiene claro que quiere ser licenciado y está dispuesto a estudiar.

Quiero estudiar porque quiero superarme, no quiero lustrar para toda la vida.
Alex
, Lustrador

Su profesor de matemáticas, Marlon Ruano, sabe por lo que atraviesan muchos de estos niños. “Se puede trabajar muy bien con ellos a pesar de las situaciones complicadas en las que viven”, dice. Son jóvenes que vienen de familias desintegradas, que no se alimentan bien, que tienen responsabilidades de adultos e incluso algunos de ellos son responsables económicamente de sus familias. 

Muchos jóvenes que fueron invitados al programa manifestaron que ellos prefieren invertir su mañana lustrando. Preferían ganar esos quetzales.
Marlon Ruano
, Profesor

A Diego, su máma le decía que no servía para los estudios, que era una pérdida de tiempo, que sus hermanos no habían estudiado y que por ello, él tampoco debería hacerlo. Él, a sus 13 años, decidió intentarlo y tiene un récord de asistencia. Solo ha faltado una vez y fue porque no le alcanzaba para pagar el pasaje del bus

Víctor de 14 años viene junto con su hermano José. Quiere trabajar en una agencia de viajes cuando sea grande, igual a las que ve cerca de donde lustra zapatos, las oficinas de Emisión de Pasaportes.

Quiero mi título porque quiero tener un buen chance en el futuro.
Víctor
, Lustrador

CONOCE A LOS ESTUDIANTES: 

Motivación

El principal problema del programa es la deserción reconoce Marleny Aquino, coordinadora de proyectos de la fundación. Actualmente hay becas para que 30 alumnos reciban una educación primaria completa, no obstante, difícilmente logran hacer que el salon tenga más 15 estudiantes.

Estamos haciendo una invitación para todas las personas que conozcan a un niño lustrador. Esta puede ser su oportunidad para cambiarle la vida.
Marleny Aquino
, Coordinadora de proyectos de la Fundación.

Al terminar de pasar lista hicieron falta cinco. Suben a recibir sus clases. Les preparan una refacción donada por una voluntaria, mientras un patrocinador les regala pasta de lustre para la semana. Son estrategias para mantener motivados a los niños y que sigan viniendo. "Es difícil cambiarles la mentalidad a los niños sobre que esta es una inversión para su futuro, además que no podemos negarles que ellos quieran trabajar para apoyar a sus familias", dice Aquino.

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04 de agosto de 2016, 07:08

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