Samabaj, la historia de los mayas sumergida en Atitlán

La ciudad está sumergida a 30 metros de profundidad de la actual superficie del lago de Atitlán. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

La ciudad está sumergida a 30 metros de profundidad de la actual superficie del lago de Atitlán. (Foto: Fredy Hernández/Soy502)

Roberto Samayoa es un aficionado al buceo y el lago de Atitlán resulta un buen sitio para esta práctica. Esa curiosidad por explorar el fondo de agua lo llevó a un sitio que probablemente no había sido reportado anteriormente. 

El buceador encontró algunas líneas en varias rocas, lo cual le pareció extraño y fue así que extrajo algunas piezas para mostrarlas a las autoridades. Al principio, ellas no creyeron en el hallazgo; pero, con el apoyo de una amiga científica, Samayoa pudo demostrar que se trataban de vestigios de una ciudad maya antigua. 

A pesar de los esfuerzos, existía poco interés de las instituciones nacionales para apoyar el proyecto, pero arqueólogos extranjeros fueron atraídos por esta nuevo descubrimiento sobre la civilización maya. 

Tras varios años de estudio e investigación, utilizando métodos tecnológicos para tratar de reconstruir el mapa del sitio, los científicos determinaron que el lugar estaba conformado por dos islas y que al parecer se trataba de un lugar sagrado para realizar ceremonias. 

Los investigadores que participaron en el estudio consideraron que la ciudad pudo ser un sitio de peregrinaje que quedó bajo el agua a consecuencia de una erupción volcánica.

Los resultados de la investigación fueron protagonistas del documental Samabaj, la Atlántida Maya, de National Geographic en 2014 y desde entonces los guatemaltecos y el mundo han podido conocer sobre este sitio. 

Actualmente, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) lanzó una propuesta para hacer un estudio que incluiría un mapeo y así determinar las dimensiones del lugar. 

“Se planea hacer una primera exploración de Samabaj, se descubrió que ahí había una ciudad maya importante y que fue cubierta con el agua del lago de Atitlán. Tiene una gran importancia que viene a enriquecer aún más el área de este lago”, explicó Julio Carranza, representante de la Unesco en Guatemala.  

Se espera que ese proyecto empiece a principios del 2018 y que la primera fase dure cerca de seis meses. El financiamiento para la exploración estará a cargo de la Unesco, pero requiere del consentimiento de las comunidades cercanas a este sitio por tener derecho legítimo sobre este espacio. 

27 de julio de 2017, 06:07

cerrar