Él será el único guatemalteco en los Juegos Paralímpicos Río 2017

Rodeado por la naturaleza, lejos del ruido y la contaminación, encontramos a Óscar Armando Raxón, el único atleta guatemalteco que competirá en los Juegos Paralímpicos Río 2016, quien se muestra motivado, ansioso, pero, sobre todo, preparado para su primera aventura en un evento de tal magnitud.

El atleta, de 35 años, es no vidente total de nacimiento y posee una trayectoria dentro de varios eventos del ciclo paralímpico.

Soy un hombre de maíz y en 2001 empecé a correr, a perder el miedo y desde allí descubrí lo bonito del deporte
Óscar Raxón
, atleta paralímpico guatemalteco

Pese a que en sus primeras competencias no le fue tan bien como lo esperaba, poco a poco se fijó metas y comenzó a conseguir sus objetivos y darse cuenta que el deporte podía abrirle puertas inimaginables, para un joven del área rural del departamento de Guatemala.



“Fue en la carrera de la Luz y el Sonido (2001) que vinieron unos mexicanos y me ganaron, se llevaron el premio económico y eso me motivó a prepararme, a entrenar y a buscar ser mejor y ganarles. El siguiente año los logré vencer”, refirió. 

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Pese a su discapacidad, Raxón reconoce que los límites están en la mente y que no hay imposibles.

“Yo vivo lejos de la capital, no veo nada, no tengo dinero, pero eso no me impide viajar desde mi aldea (Las Trojes I, San Juan Sacatepéquez), tomar dos o hasta tres buses, para llegar cerca del estadio Doroteo Guamuch Flores. No hay excusas”, refirió.



Y es que es todo un desafío para cualquier persona salir desde la aldea más lejana de San Juan Sacatepéquez, con rumbo a la ciudad de Guatemala, aparte de lo largo del trayecto que puede tomar, dependiendo del horario entre una y hasta dos horas para llegar al Trébol, luego abordar un Transmetro hacia la parada ubicada frente a la Municipalidad Capitalina, desde donde debe de caminar hacia el estadio nacional, donde por fin se reúne con su guía, Santos Tomás Martínez y su entrenador, Alberto Jiménez.

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El viaje le cuesta entre 8 y 10 quetzales de ida y lo mismo de vuelta (en el Transmetro no le cobran pasaje, en los buses de San Juan y el transporte urbano sí), lo que se le suma durante una semana o un mes, pues representa un desembolso que para la familia y el propio Raxón es complicado, pero hasta la fecha lo han podido resolver.

“Por ahora el Comité Paralímpico me ayuda un poco, eso me permite ir saliendo adelante y poder cumplir con los entrenamientos”, refirió.



Sobre su participación, Óscar se muestra inquieto, no solo por volver a Río de Janeiro, una ciudad que le trae recuerdos ya que en 2007, (al estar cerca de la medalla de bronce en los Juegos Parapanamericanos, pero sufrió una descalificación), si no más bien por el hecho de portar la bandera de Guatemala en la inauguración de las justas. 

“Nunca imaginé que podría portar la bandera alguna vez, espero hacer lo mejor y representar a mi país, a mi gente, a mi aldea. Pero lo que más anhelo es abrir una puerta para que los niños y las personas con discapacidad en Guatemala algún día reciban más apoyo y la atención que merecen”, explicó.

Me gusta la música, pero amo correr, me hace sentir libre y voy a correr hasta que tenga fuerzas
Óscar Raxón
, atleta paralímpico guatemalteco

Raxón es un amante de la música, toca guitarra y contrabajo, sus hermanos cantan y ejecutan la concertina y cuando tienen oportunidad y los invitan, asisten a dar serenatas, donde también se agencian de un poco de dinero y así cumplen otro anhelo.

26 de agosto de 2016, 09:08

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